La perspectiva transdisciplinar de los saberes plurales y de la difusión del conocimiento en educación como alternativa creadora para el mundo globalizado en que vivimos ¿Podemos ser el elemento sorpresa de la nueva revolución cultural de la especie?

downloadpdfportugues¿Que está siendo mostrado con la perspectiva transdisciplinar? ¿Qué tiene ella de diferente en relación a la perspectiva disciplinar y sus vecinos más cercanos, como la multidisciplinaridad y la interdisciplinaridad?

Comienzo desarrollando las cuestiones de encima con una cita de Basarab Nicolescu, cuando enfatiza la antigüedad del prefijo trans y su origen etimológico común al número tres, presentando el concepto de transdisciplinaridad de modo acorde, convincente e pertinente, pero nunca coincidente con algo más allá de los sentidos cognitivos.

O papel do terceiro explícito ou secretamente incluído no novo modelo transdisciplinar de Realidade  não é, afinal, tão surpreendente. As palavras três e trans  têm a mesma raiz etimológica: o ‘três’ significa “a transgressão do dois, o que ultrapassa o dois”. A trans-disciplinaridade é a transgressão da dualidade opondo os pares binários: sujeito/objeto, subjetividade/objetividade, matéria/consciência, natureza/divino, simplicidade/complexidade, reducionismo/holismo, diversidade/unidade. Essa dualidade é transgredida pela unidade aberta englobadora tanto do Universo quanto do ser humano. (NICOLESCU, 2001, p. 135)

Tenemos de inmediato una figuración del sentido de la perspectiva transdisciplinar, que se presenta como un nuevo modelo. Se trata de un modelo epistemológico que se diferencia del modelo disciplinar dominante por su articulación compleja y por su dinámica inclusiva formalmente elaborada, para la cual el Tercero es incluido como medio articulador de toda unidad abierta, en la diversidad y la multiplicidad de los acontecimientos generados, en permanente transformación y manutención –la autopoiesis de los sistemas de toda materia- de la energía del Universo. Una apertura para los sistemas complejos dinámicos, estáticos y virtuales.

Se puede decir que el enfoque de la complejidad es la propuesta transdisciplinar de la investigación de los fenómenos. Presupone un cambio de paradigma, específicamente la superación del reduccionismo propio del modelo de ciencia moderna de la naturaleza. En la perspectiva trans, el ser humano es incluido en el proceso de desarrollo de conocimiento del conocimientoy del desconocimiento, reintroduciéndose la creatividad y la operación de la lógica del antagonismo para investigarse y vivir la Realidad, permitiendo la comprensión del antagonismo de orden y caos como constitución fundamental de todo lo que acontece en el espectro de la materia-energía cósmica.

Se puede delimitar el enfoque transdisciplinar en su relación con la complejidad a partir de algunos principios desarrollados a lo largo de la historia reciente de esta perspectiva. Entre las nuevas herramientas conceptuales desarrolladas destacan las siguientes: auto-organización, amplificación por fluctuaciones, autoconsistencia, autopoiesis, autosemejanza, criticabilidad, correlación, constructivismo radical, artificialización, imprecisión, conectividad, superposición, dialógica, emergencia, diversidad, flujo, imprevisibilidad, inclusión, pluridimensionalidad, metadimensionalidad, actualidad, potencialidad, retorno, retroacción, resonancia, rizomas, virtualidad, singularidad, diferencia, multiplicidad, heterogénesis, polilógica, multirreferencialidad, interdisciplinariedad, etc.

Entre los temas más recurrentes en el enfoque de la complejidad en clave transdisciplinar encontramos: auto-organización, fractalidad, emergencia, cambio, evolución, realimentación/retroalimentación, campo, cultura, ecología (ambiental, social y mental), caos, desorden, incerteza, creatividad, etc.

Por ejemplo, el concepto de emergencia se enlaza directamente a la teoría de los sistemas, en el sentido de que un sistema es constituido por partes interdependientes entre sí, que interactúan y se transforman mutuamente. Así, un sistema no es definido por la suma de sus partes, sino como una emergencia derivada de la interrelación de las partes, que puede ser considerada como un cuerpo sin órganos, un todo compuesto de muchas partes, cada una de las cuales son irreductibles al todo. Por tanto, el todo es siempre mayor que la mera suma de sus partes, constituyendo una entidad colectiva potencialmente plasmadora de nuevas posibilidades de gestión material, energética y espiritual.

De ese modo, de la organización de un sistema nacen los padrones emergentes. Tales padrones pueden retroactuar sobre sus partes provocando cambios inesperados. En su retroactividad, los padrones emergentes mantienen una relación de fuerza con las partes, produciendo fricción entre la parte y el todo, y nuevos equilibrios de sentido. Un sistema que se reproduce por la retroalimentación es necesariamente dinámico, ocasionando procesos de cambios estructurales entre sus acciones y retroacciones. Los sistemas son por definición autopoéticos porque se repiten (reproducen) a sí mismos en su generatividad retroalimentada abierta y cerrada simultáneamente.  La repetición de los sistemas es el mecanismo de manutención y trabajo dinámico de un, tal vez, infinito proceso evolutivo, no necesariamente siguiendo las postulaciones del evolucionismo darwiniano y sus diversos frentes. El estado autopoético de los sistemas garantiza la retención de su modelado en una “memoria”, pero su acontecimiento está también abierto a cambios estructurales de largo plazo. Nada de lo que se encuentra en un sistema determinado se puede repetir exactamente como ya es en su síntesis pasiva actual. Pero los cambios llevan consigo las formas ya estabilizadas en padrones que se repiten indefinidamente. Así, todos los sistemas se autoreproducen en interacciones continuas, a través de contrastes y conflictos energéticos, equilibrios, desequilibrios y transequilibrios perpetuos, continuos y discontinuos.

Aparece ahora una nueva cuestión: ¿Cómo es que la perspectiva transdisciplinar modifica el proceso de difusión del conocimiento en educación, a partir de la inclusión de todo en todo y de la interrelación de los diferentes niveles de Realidad y de percepción?

La perspectiva transdisciplinar es una pragmática relativa a una teoría del conocimiento diferente y a una ontología que proyecta al ser humano en posibilidades abiertas a su actuación inclusiva, lo que torna la Realidad como un campo de acontecimientos contrastantes y paradojales. Esta ambigüedad estructural de la Realidadno es algo que se pueda borrar impunemente y constituye la materia prima del conocimiento actual en su dinámica generadora. Sin embargo, una teoría sola no es capaz de establecer los parámetros de control del mundo dominado por la cibernética en expansión. Es preciso educar para la perspectiva transdisciplinar, lo que involucra otras formas de organización del conocimiento, en una complejidad creciente, comprendiendo diferentes estructuras de composición y construcción de formas de comportamientos inteligentes y también sensibles y afectivos.

Pensando en las dimensiones del afecto como campos distintivos, lo que diferencia al ser humano de una mera maquina biológica o mecánica es la afectividad. Y como es siempre difícil definir la afectividad, es preciso tener presente su carácter ontológico. La afectividad está formada de antagonismo. Con su naturaleza antagonista, la afectividad también tiene un espectro complejo que va desde el más intenso dolor hasta la alegría más exuberante, incluyendo sus diferentes graduaciones de intensidad. La simpatía, la apatía y antipatía, placer y desplacerson también graduaciones de la afectividad. ¿Pero, de donde viene la afectividad? ¿Cuál es su motivación, y por qué justamente la afectividad distingue al ser humano en su modo ontológico propio?

Busco en Lupasco guarida para delinear la afectividad y su importancia capital en la perspectiva transdisciplinar, así como mostrar su “misterio” inagotable, como el tamaño infinito del universo.

A afetividade atingirá uma densidade de prazer e de desprazer, de dor e de alegria inextricavelmente combinados numa espécie de psiquismo ontológico dos mais puros. Assim defini o amor carnal como sendo um apelo fascinante e misterioso à embriaguês ontológica do orgasmo.

Compreender-se-á a razão porque emprego o termo “ontológico” se nos lembrarmos que a afetividade nos meus trabalhos significa o ser, no sentido mais direto e imediato, à margem de qualquer consideração filosófica ou metafísica.

É apenas do ponto de vista do amor, que a doença somatopsíquica é um fenômeno fundamental e primordial para o destino e a história do homem, e ainda para todo o sistema vivo. Ela comanda um e outro. E não posso deixar de manifestar o meu espanto quando verifico, pelo menos no âmbito do meu conhecimento, que tão poucos livros foram consagrados ao papel especial do amor e da copulação no desenvolvimento da História. (LUPASCO, 1994, p. 64)

En una palabra, la afectividad en todos sus niveles de suceso, sean ellos somáticos o psíquicos, se llama también amor. Y como la afectividad es también antagonista en su ethos es evidente como el odio compone su campo existencial. Amor y odio componen la afectividad en una dialógica recursiva, formando polilógicas conjugadas a partir del Tercero incluido. La afectividad puede ser así vivida desde la perspectiva del Tercero, lo que significa una modulación de las fuerzas antagónicas que componen los afectos sin pérdida de su vitalidad fundamental para la salud humana.

En la perspectiva transdisciplinar no es posible huir de la contradicción y mucho menos buscar eliminarla a través de artificios programáticos de tipo genético o memético.

Al introducir al Tercero en su dinámica metodológica el enfoque transdisciplinar se vuelve un programa de formación para el pleno desarrollo humano plural, exigiendo una praxis transformadora de los procesos de gestión de la vida en su complejidad. En estos términos, hay una estética y una ética implicadas en el modelaje de la difusión del conocimiento proyectada para la sustentabilidad de la vida espiritualmente desarrollada de la especie humana. Pero esto es un proyecto posible en construcción cuya motivación es el desarrollo abierto al movimiento de heterogénesis espiritual de la vida inteligente a-céntrica y común-perteneciente al todo estructural multiversal de la pre-sencia.

¿Se trata, entonces, de tomar el enfoque transdisciplinar como la posesión de una metodología de la complejidad (una pragmática actuante y “violenta”), con la cual se realizaría la total previsión y control de todo? Y, así, ¿tendríamos nuevos medios de difusión del conocimiento, al modo de la aplicación de programas de acción bajo el control de dispositivos metodológicos de dirección única? ¿Los nuevos programas formalizados solucionarían el déficit de la educación básica en los países emergentes por su simple aplicación y repetición? ¿La desigualdad humana y las relaciones de dominación polarizada serian renovadas en sus modelajes ontológicos?

Para alimentar la cuestión abierta, recorro a Edgar Morin, uno de los principales pensadores de la complejidad que nosauxilia con su dialógica como método de la complejidad.

A complexidade não nega as fantásticas aquisições, por exemplo, da unidade das leis newtonianas, da unificação da massa e da energia, da unidade do código biológico. Porém, essas unificações não são suficientes para conceber a extraordinária diversidade dos fenômenos e o devir aleatório do mundo. O conhecimento complexo permite avançar no mundo concreto e real dos fenômenos. Muitas vezes foi dito que a ciência explicava o visível complexo pelo invisível simples: porém, ela dissolvia totalmente o visível complexo e é com ele que nos enfrentamos.

O problema da complexidade não é formular os programas que as mentes podem pôr no seu computador mental. A complexidade não é molho de chaves que podemos dar a qualquer pessoa merecedora que tenha um engrama dos trabalhos sobre a complexidade.

A complexidade atrai a estratégia. Só a estratégia permite avançar no incerto e no aleatório. A arte da guerra é estratégica porque é uma arte difícil que deve responder não só à incerteza dos movimentos do inimigo, mas também à incerteza sobre o que o inimigo pensa, incluindo o que ele pensa que nós pensamos. A estratégia é a arte de utilizar as informações que aparecem na ação, de integrá-las, de formular esquemas de ação e de estar apto para reunir o máximo de certezas para enfrentar a incerteza.

A complexidade não tem metodologia, mas pode ter seu método. O que chamamos de método é um memento, um “lembrete”. Enfim, qual era o método de Marx? Seu método era incitar a percepção dos antagonismos de classe dissimulados sob a aparência de uma sociedade homogênea. Qual era o método de Freud? Era incitar a ver o inconsciente escondido sob o consciente e ver o conflito no interior do ego. O método da complexidade pede para pensarmos nos conceitos, sem nunca dá-los por concluídos, para quebrarmos as esferas fechadas, para restabelecermos as articulações entre o que foi separado, para tentarmos compreender a multidimensionalidade, para pensarmos na singularidade com a localidade, com a temporalidade, para nunca esquecermos as totalidades integradoras. É a concentração na direção do saber total, e, ao mesmo tempo, é a consciência antagonista, e, como disse Adorno, “a totalidade é não-verdade”. A totalidade é, ao mesmo tempo, verdade e não-verdade, e a complexidade é isso: a junção de conceitos que lutam entre si. (MORIN, 2010, p.191-192)

El Pasaje de Morin define con pertinencia la perspectiva transdisciplinar de difusión del conocimiento en educación. Se trata de algo que aún no es y que no será poseído simplemente por la tenencia racional de todas las llaves de una caja de herramientas. Se necesita del desarrollo de una ética y de una estética de la afectividad comprometida con el estado de ser en su perenne devenir y en su apertura creadora e imprevisible. Se necesita de nuevos métodos para evitar los caminos binarios polarizados y el modelaje de la gestión planetaria centralizada en mega organizaciones que siguen el modelaje imperial, lo que pone en riesgo la línea de desarrollo espiritual de la pluralidad de saberes y del compartir implicado del conocimiento en su heterogénesis.

Está en juego el proyecto humano en su conexión con la totalidad a partir de la inclusión de todo en todo, en una dinámica creadora curadora de la pluralidad y de la diferencia, para de ahí garantizar la identidad con la cual son construidas formas espirituales incorporadas y comunitarias. Es preciso, entonces, actualizar la potencia de sensibilidad creadora conjuntiva y comunitaria, para modular la forma del ser humano no a partir de un control hegemónico previo y centralizado en personalidades externas y mega organizaciones productivas. Y si con base en la infundabilidad de todo conocimiento humano fuera de su suceder histórico espiritualmente común, algo que cada ser humano tiende a ser en su modo de comportamiento advencial. Exigiendo siempre condiciones éticas y estéticas favorables al éxito de la educación transdisciplinar del ser humano en su pluralidad constitutiva y en su apertura radical en el devenir creador.

La difusión del conocimiento en educación, por tanto, tiende a desarrollarse a partir de la emergente perspectiva de la complejidad, siguiendo un proyecto de ser humano y humanidad compatible con la inteligencia del vivir y del morir, articulándose en tres movimientos distintos y complementarios: lanzar, difundir, fundar. Y para que eso ocurra es necesario que se comprenda como los tres verbos indicados (lo que también sucedería con todo y cualquier verbo) están referidos a agentes o sujetos de la acción, e indican las tres direcciones de significados del prefijo latino fund-, de cuya segunda acepción derivó el termino difusión en uso en las lenguas neolatinas. Como una proposición, la difusión ahora es simultáneamente lanzar, difundir y fundar. Ella es inclusiva y plural en su tendencia transgresora del imprinting sociocultural imperante. La difusión del conocimiento emergente es un lanzamiento, es difusión y es una fundación al mismo tiempo, lo que presupone la organización de agentes que lancen, difundan y funden conocimiento. Es, por tanto, una relación de fuerzas entre subjetivaciones en un mundo físico y psíquico ya modulado, pero que es preciso aprender a remodular continuamente, como todo lo que es vivo y viviente: perpetuamente renaciente.

Referencias bibliográficas

LUPASCO, S. (1994) O homem e suas três éticas. Lisboa: Instituto Piaget.

MORIN, E. (2010) Ciência com consciência. 13 ed. Rio de Janeiro: Bertrand Brasil.

NICOLESCU, B. (2001) O Terceiro Incluído. Da Física Quântica à Ontologia. In: Stéphane Lupasco. O Homem e a Obra. NICOLESCU, Basarab; BADESCU, Horia (Org.). São Paulo: TRIOM.

Para citar este artículo: Galeffi, D. (2014). La perspectiva transdisciplinar de los saberes plurales y de la difusión del conocimiento en educación como alternativa creadora para el mundo globalizado en que vivimos. ¿Podemos ser el elemento sorpresa de la nueva revolución cultural de la especie?. Iberoamérica Social: revista-red de estudios sociales, II, pp.31-37. Visto en: http://iberoamericasocial.com/la-perspectiva-transdisciplinas-de-los-saberes-plurales-y-de-la-difusion-del-conocimiento-en-educacion-como-alternativa-creadora-para-el-mundo-globalizado-en-que-vivimos-podemos-ser-el-elemento/