La lucha de los profesores en el Perú Necesitamos entender que el sector educación es uno de los más atrasados del país y del continente.

Huelga de Maestros en Perú

En los últimos años el sector educativo en el Perú es uno de los más atrasados en desarrollo de la ciencia, la técnica y las humanidades. Salvo esfuerzos aislados este sector representa lo que el Perú viene desarrollando en los últimos 25 años que es intentar desmontar las responsabilidades del Estado y dejarlo en manos del sector privado. Sin embargo, en los últimos dos meses grandes movilizaciones de profesores del sector público inundaron las plazas y calles de las principales ciudades del Perú.

Esto como consecuencia de una política educativa agresiva desde el Ministerio de Educación que hace mella de los derechos laborales obtenidos por los profesores bajo la conocida argucia de la meritocracia. Lógica que ha invadido todo el sector público mediante los regímenes laborales CAS y la ley SERVIR. Pero estas últimas movilizaciones traen un elemento en especial. Todo tuvo su pico más alto cuando la alta dirigencia magisterial del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú SUTEP sostuvo una reunión con el Ministerio del Interior para señalar que ciertos sectores que se mostraron en desacato con las directivas de las dirigencias sindicales eran rezagos del fenecido grupo terrorista Sendero Luminoso.

Esto ha llamado la atención de propios y extraños porque por primera vez se conoce una reunión de esta naturaleza. Por primera vez una dirigencia sindical se reúne para señalar que entre sus propias filas la infiltración de grupos radicales que quieren hacerse del control del magisterio.

Incluso dentro del denominado sector de las izquierdas en el Perú ha llamado poderosamente la atención puesto que se viene denunciando una suerte de política marcartista que solo busca desmontar a las organizaciones de base popular, disolver sindicatos y perseguir y capturar a sus dirigentes. El sector de la dirigencia del CEN SUTEP ha colaborado con el Ministerio del Interior para señalar a los maestros en huelga indefinida como rezagos del terrorismo.

Esto ha causado no solo el rechazo en bloque de las izquierdas sino de las amplias capas de maestros que están en pie de lucha y, que al menos, están dispuesto a defender sus derechos. El ministro del interior, el señor Basombrio, ha señalado en últimas declaraciones que existen alrededor de 5 mil maestros afiliados al MOVADEF que es un grupúsculo que pide amnistía general para todos los implicados en la guerra interna vivida en el Perú en los años 80 y 90, y en especial a su líder Abimael Guzmán Reinoso.  Esta propuesta que va acompañada con la amnistía del ex presidente Alberto Fujimori no solo ha causado el repudio general del pueblo peruano sino que ha servido como excusa para señalar que en cualquier manifestación en la que el MOVADEF (Movimiento de Amnistía y Derechos Fundamentales relacionando con Sendero Luminoso) exista habría que disolver violentamente cualquier movilización afianzando así la criminalización de la protesta, el retroceso de las justas reivindicaciones sociales  y el macartismo del actual gobierno que impulsa a todo nivel.

Lo que no se comprende es ¿Cómo es posible que desde las mismas filas de los gremios que dicen representar a los trabajadores señale a los mismos de ser parte de grupúsculos pro terroristas y que colabore eficazmente con el Ministerio del Interior, y, que, por lo tanto, con la política marcartista del gobierno?

La respuesta no es fácil si consideramos que desde la fundación del SUTEP ha sido obra en gran parte del partido político denominado Partido Comunista del Perú – Patria Roja y su máxima figura Horacio Zeballos. Hay que reconocer que Horacio Zeballos no solo es una figura tan distinguida como Emiliano Huamantica o Pedro Huilca sino una figura fundadora del mismo SUTEP. Los voceros actuales de aquel partido y del CEN SUTEP han señalado en vano que se refieren a personas en específico cuando señalan que ciertos dirigentes pertenecerían al MOVADEF. Sectores amplios de los mismos maestros en lucha repudian y deslindan con este sector político y exigen la solución de sus reclamos. Sin embargo, el CEN SUTEP ha llamado al regreso a las aulas de los maestros y que desistan en las medidas de lucha para la consecución de sus demandas.

La explicación de este escenario no merece otro examen que no sea una explicación política. Por lado tenemos al sector CEN SUTEP que colabora eficazmente con el Ministerio del Interior, y, por otro lado, la huelga indefina que ha recibido el apoyo no solo de las izquierdas sino de cierto sector de parlamentarios de izquierda que han facilitado el dialogo. ¿Cómo han respondido los profesores en lucha? Un sector ha pedido la desafiliación de la Derrama Magisterial, institución creada para los maestros accedan a beneficios como prestamos, algunos espacios recreacionales, etc. Esto gracias al descuento por planilla que a los profesores afiliados tienen. No es propósito de estas líneas analizar los intereses de por medio de quienes tienen el control de la Derrama Magisterial, pero si podemos mencionar que ha sido clasificada por voceros del gobierno como una “mina de oro”. No quiere decir que haya manejos corruptos en la administración de la misma, pero si es probable que con su control se obtiene ingentes beneficios.

A los maestros les quedan dos caminos. O construir un gremio propio y desconocer al CEN SUTEP o esperar las próximas elecciones de su mesa directiva para así encontrar auténticos líderes que merezcan el reconocimiento de los maestros peruanos. Pero aquí no queda el análisis. ¿Qué movió a la dirigencia del SUTEP colaborar con el Ministerio del Interior? Una explicación razonable es que existe un deterioro en las relaciones institucionales del SUTEP y que, por tanto, no existe un medio eficaz para resolver las diferencias entre los dirigentes de CEN SUTEP y sus bases. Para ello debería hacer un balance que evite los señalamientos mutuos, pero si reclamar responsabilidades concretas como por ejemplo discutir el porqué los acontecimientos ha llevado a “terruquear” a los maestros en lucha en lugar de abrir el dialogo. Es clarísimo que la dirigencia del SUTEP debe escapar de exámenes superfluos y medir con exactitud que es lo paso para que los maestros se muestren en desacato. Y esto lo menciono en plural puesto que también se ha dicho que los maestros han sido convencidos con mentiras, como si estos no tuvieran conocimiento propio sobre su situación y que han sido llevados como “borregos”, que son “anarcos”, que son “infantiles” como lo vienen repitiendo los sectores y conocidos voceros del Partido Patria Roja, esto por la incapacidad de ver los nuevos acontecimientos con nuevas herramientas y categorías que expliquen realmente lo que pasa.

Necesitamos entender que el sector educación es uno de los más atrasados del país y del continente. Que el CEN SUTEP debe ser autocritico y debe por el bien del gremio saber ceder en lo accesorio sin ceder en lo fundamental desde el punto de vista no de un partido sino de las amplias capas de maestros sin derechos. Debemos reconocer que la culpa de la situación de la educación peruana es estructural pero que esto no sirva para deslindar responsabilidades ¿el retroceso en materia de derechos laborales es culpa del modelo educativo o es responsabilidad de la debilidad de los sindicatos? Lo más sensato es que hay responsabilidades compartidas pero que también hay responsabilidades en la medida del involucramiento de los actores desde el estado peruano que son en medida ultima los que deciden las medidas en materia de educación. Con ello hay un llamado a la responsabilidad de todos los sectores de las izquierdas que piensen seriamente recuperar el país y, así, recuperar el mejor patrimonio que tiene la nación que es un nivel de modelo educativo digno para todos los peruanos.