La inmigración croata a Sudamérica (I) – Inmigración iberoamericana nº2

Hoy un nuevo capítulo de Inmigración Iberoamericana, en el que voy a tratar sobre la inmigración croata hacia Argentina y Uruguay, dejando la inmigración croata hacia países como Chile, Perú o Brasil para otra entrada, debido a la falta de espacio.

La inmigración croata a la Argentina es con diferencia la más numerosa dentro de los países del Centro y Este de Europa hacia ese país. Se estima que en la Actualidad viven en la Argentina entre 250 mil y 450 mil personas descendientes de croatas (solo 8 mil nacidas en Croacia), siendo unos 40 mil en Buenos Aires y alrededores. Según el gobierno croata, estas cifras sitúan a Argentina como el cuarto país con más croatas o descendientes de croatas, solo superado por Bosnia-Herzegovina, los Estados Unidos y por Alemania.

No se conoce con exactitud las cifras de inmigrantes croatas que llegaron a Sudamérica porque Croacia no existió como país independiente hasta los años noventa del siglo pasado. Por tanto, los croatas que emigraban a Sudamérica entraban en con diversos pasaportes de sus países de origen. Así tenemos croatas con pasaporte Austro-Húngaro (Croacia estuvo dentro de ese imperio hasta su disolución tras la Primera Guerra Mundial); con pasaporte yugoslavo (Croacia formó parte de Yugoslavia mientras existió esta entidad política) o con pasaporte Italiano (durante la dictadura de Mussolini éste reclama como italianos territorios de las actuales Croacia y Eslovenia). Esto hace que sea muy difícil obtener cifras fidedignas sobre la inmigración croata.

La inmigración croata hacia Argentina tiene cuatro etapas claramente definidas. En la primera etapa, núcleos reducidos de población croata arribó a Argentina y otros países Sudamericanos desde el último cuarto del siglo XVIII, hasta después de la Primera Guerra Mundial, donde la inmigración croata a la Argentina en particular y la europea en general hacia América crece enormemente.

Entre estos primeros que llegaron cabe destacar el jesuita Nicolás Plantich, nacido en Zagreb en 1920 y que fue profesor en la Universidad Jesuita de Córdoba y el empresario ferroviario Buratovich, nacido en la isla de Hvar, que se sabe que estaba construyendo carreteras y ferrocarriles en Argentina desde 1860.

La segunda etapa se sitúa en el periodo de entre guerras, concretamente desde 1918 hasta 1939 y provenían de las regiones de Lika, Kordun, Eslavonia y Srijem.

La tercera etapa fue la principal y ocurrió desde los años siguientes a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, hasta el año 1956 debido a que la guerra dejó a Europa sumida en una gran depresión económica y sin embargo Argentina en esos años era un país floreciente con una gran capacidad económica. Esta inmigración si está mejor documentada al estar Croacia en estos momentos perteneciendo a Yugoslavia tras la desaparición del Imperio Astro-Húngaro finalizada La Primera Guerra Mundial. Sobre 35 mil croatas pasaron a vivir en Argentina en este periodo, la mayoría huyendo por cuestiones políticas, ya que se identificaban con el nacionalismo de extrema derecha croata (Ustaza), ya que Yugoslavia se configuró como un país Comunista, dentro de esa dualidad Comunismo-Capitalismo que se convirtió el mundo tras 1945. Entre ellos destaca Ante Pavelic, criminal de guerra y fundador del movimiento Ustaza que posteriormente fue acogido por el gobierno fascista español de Franco, muriendo en Madrid a finales de 1959.

La última remesa de croatas hacia la Argentina se situó en los años noventa del siglo pasado debido a la guerra de los Balcanes que comenzó en 1991 entre los distintos países que conformaban Yugoslavia.

La población croata descendiente se encuentra extendida por la mayoría del país. Aparte de en la capital, los croatas se asentaron principalmente en otras ciudades de la provincia de Buenos Aires, como La Plata o Bahía Blanca, en la provincia de Santa Fe, principalmente en Rosario y otras poblaciones del sur; en la Provincia de Mendoza (en las ciudades de Mendoza, Rivadavia y San Rafael); en Córdoba y en las provincias de Chaco (ciudad de Sáenz Peña), Chubut (Comodoro Rivadavia), Río Negro (San Carlos de Bariloche) y Tierra de Fuego (Ushuaia).

Existen alrededor de unas 30 asociaciones (incluyendo institutos educativos y centros de descendientes) distribuidos entre la ciudad de Buenos Aires y el resto de provincias mencionadas con anterioridad.La mayoría de estas instituciones se encuentran recogidas en la Unión de Asociaciones Croatas de la República Argentina (UACRA).

La mayoría de la población croata que emigró hacia Argentina y otros países Sudamericanos se situó en las clases más bajas de esas sociedades. Los emigrantes de la primera ola pudieron ocupar vastos espacios en las estancias y criar ganado. Varios se mudaron al sur del país y ahí se ocupaban de pequeño ganado. Esos emigrantes tenían problemas con el aprendizaje de la lengua española y al mismo tiempo empobrecieron el conocimiento de su lengua materna. En cambio la emigración del siglo XX si supo en general adaptarse mejor a su nuevo país, asimilando tanto ellos como sus descendientes las costumbres Argentinas y el idioma castellano.

Varias son las personas famosas que descienden de croatas. El ex presidente Néstor Kirchner tenía descendencia germano-suiza por parte de padre y croata por parte de madre (María Ostoic), aunque esta nació en Chile. El diseñador, modelo, actor y presentador de televisión Ante Gamaz (en alguna parte de la actual Croacia, 7 de Enero de 1928, Buenos Aires 16 de julio de 2011) el cual destacó por ser abiertamente homosexual en la dictadura peronista. Dido Kvaternik (Zagreb 1910, Rio Cuarto, Argentina 1957), número dos del mencionado Ante Pavelic en la Ustaza; fue jefe de la Policía Secreta del Estado Independiente de Croacia, aliado de la Alemania nazi. Su hijo es Eugenio Kvaternik, un afamado politólogo argentino. También tenemos a Mónica Mihanovich (Buenos Aires 7 de noviembre de 1934), periodista y presentadora de televisión y su hija  Sandra Mihanovich (Buenos aires, 24 de Abril de 1957), actriz y música, hija y nieta de un empresario naviero de origen croata.

Además tenemos a varios deportistas argentinos descendientes de croatas, destacando principalmente los jugadores de voleibol Marcos Milinkovic y Alejandro Spajic.

A diferencia de en Argentina, la inmigración croata a Uruguay fue mucho menor, siendo como es Uruguay un país mucho más pequeño que Argentina, dando como resultado que en la actualidad existen solamente unos 5 mil descendientes de croatas en Uruguay.

Esta inmigración comenzó en la segunda mitad del siglo XVIII y durante el siglo XIX. Eran casi en su totalidad marineros que abandonaban buques venecianos y españoles y se quedaban en Sudamérica. El primer testimonio fiable que disponemos es el de Imun Matuliæ  en 1790, en el que se destaca que nació en Postire, isla de Braè, en la República Veneciana. En el testamento se mencionan otros nombres y apellidos de los croatas a los que Matuliæ nombró para que se ocuparan de sus propiedades en Buenos Aires y Montevideo.

Posteriormente tenemos el testimonio del navegante Filip Lukšiæ quien llegó en 1837 a Montevideo de la localidad de Sutivan en la isla de Braè. En aquella época llegaron al Uruguay otros emigrantes croatas, generalmente marineros. Una más significante emigración de los croatas, la mayoría de Dalmacia, llegó a Uruguay a finales del siglo XIX, pero esos emigrantes no lograron fundar una colonia de emigrantes ni dejar una huella más profunda en la vida de su nueva patria. Entre los años 1924 y 1936 empezó una mayor emigración de los croatas a Uruguay, generalmente a Montevideo. Algunos se asentaron en Cochillas (cantero), siendo agricultores, mientras que los que se asentaron en Colonia y Carmelo eran en general marineros.

La próxima entrega se titula “Un conquistador entre indígenas”, en la cual contaré la historia del conquistador jerezano Alvar Núñez Cabeza de Vaca.