La Educación en Estado de Inopia Social

La panorámica social globalizadora nos sorprende con avances tecnológicos y médicos sin precedentes, pero al mismo tiempo, nos convierte en testigos de diversas condiciones sociales y materiales de desigualdad e injusticia. Atestiguamos actitudes antisociales, deshumanizadas, hedonistas que parecieran ser un patrón cada vez más común al que podríamos estar familiarizándonos; y quizá, nos hemos convertido en espectadores de la descomposición de este tejido social.

Lo anterior es el reflejo de la construcción axiológica de los individuos donde intervienen factores como la socialización, contenida en el “Paradigma Sociocultural” de L. S. Vigotsky o en la de Salvador Giner; los “hechos sociales” de Émile Durkheim; en la “cultura” que da un “imprinting” y que absorbe al sujeto, como menciona Edgar Morín, pero donde también participan los medios masivos de comunicación.

La economía globalizada ha incidido también en el cambio de las estructuras familiares al incrementar los roles parentales, por lo que es común la ausencia de aquellos en quienes solía recaer la responsabilidad de la educación, dejando casi de lado la participación parental en la formación axiológica. Juan Carlos Tedesco1 en su ensayo “El nuevo pacto educativo” (1995) al abordar la condición actual de socialización familiar, menciona que hoy existe una “primarización de la socialización secundaria” lo que nos deja a los docentes, (antes socializadores secundarios), como socializadores primarios. Esto debe ser visto como una oportunidad debe ser aprovechada en la práctica docente.

Asimismo existe una continua transformación generacional, y las corrientes de pensamiento globalizadoras, pedagógicas, psicológicas y sociales también sufren una renovación constante que deja, muchas veces, a padres y maestros paralizados ante la incertidumbre sobre la dirección que se debe seguir.

Los valores consumistas que parecieran hoy proliferar ya habían sido abordados décadas antes por Erich Fromm y hoy en día, los hábitos de consumo han sido estimulados principalmente, porque los productos que hoy se adquieren sufren modificaciones o actualizaciones constantes, y son mayoritariamente desechables. El sociólogo Zygmunt Bauman2 (2005), sostiene que la solidez y durabilidad hoy en día, es interpretada como una amenaza que conlleva un futuro cargado de obligaciones que restringen la libertad de movimiento. Esto coloca a la educación ante una realidad que nos obliga a comprender que la permanencia ya no es considerada como virtud.

Así, ante esta condición social actual, el área educativa debe abandonar este estado de inopia y reconocer que se encuentra inmiscuida con la formación axiológica y que debe atender la responsabilidad social que ello conlleva. La formación Cívica y Ética que teóricamente atendemos, no ha logrado permear en la conciencia de los sujetos, ni ha alcanzado su propósito pues no ha generado condiciones para que los alumnos vivan en la práctica los valores, y que éstos dejen de ser conceptos abstractos.

La Pedagogía crítica, y la Investigación-acción, nos invita a reconocemos como parte de la problemática social debido a que hemos rehuido a nuestra responsabilidad, pero también nos permite visualizarnos como parte de esta solución.

Un reto de los sistemas educacionales sería la capacidad de garantizar que la educación no acentué la polarización sino que promueva la ciudadanía activa y la integración social pues el problema en nuestros países no se centra en las esferas del poder, sino en la falta de ciudadanos conscientes, reflexivos y activos que busquen la erradicación de prácticas de injusticia y segregación.

El docente debe reflexionar sobre la forma en que él contribuye a establecer los vínculos que enlazan al educando con el medio social.  Se debe dar una intervención educativa que posibilite el desarrollo armónico del ser integral del hombre en sus diversos campos. De ahí la importancia que existan materiales de consulta a los que los docentes puedan acceder para transformar su práctica, y uno de ellos puede ser la existencia de revistas que provean artículos a los que los docentes puedan accesar fácilmente mediante las redes sociales y el internet.

Bibliografía

Baumant, Zygmunt, (2005), Los retos de la educación en la modernidad líquida, Editorial Gedisa, S. A.

Tedesco Juan Carlos, 1995 El nuevo pacto educativo. Educación, competitividad y ciudadanía en la sociedad moderna, Madrid, Grupo Anaya.