La antesala del 2018

El sistema político mexicano es un gran entramado de relaciones espacio temporales que dan como resultado la dinámica constante de elecciones en el país. Sin embargo, en estos momentos se está llevando a cabo elecciones decisivas que darán un primer panorama de las fuerzas entre los partidos políticos ante la cada vez más cercana elección presidencial en 2018.

El Estado de México se encuentra en elecciones para elegir a su gobernador, no obstante, este estado adquiere peculiaridad en el ámbito geopolítico debido a razones tan específicas que sólo la historia y la sociología pueden dar cuenta.

El contexto histórico

Este estado de la República Mexicana ha sido gobernado desde 1925 por el actual Partido Revolucionario Institucional (PRI), es decir 91 años en los cuales este partido ha mantenido el poder a base de mecanismos asistenciales y clientelares que son parte de las viejas prácticas priístas.

Dichas prácticas van afinando sus mecanismos para garantizar el “voto duro” de la entidad. Y es que no es de menospreciar este voto, ya que en este estado habitan poco más de 17 millones de habitantes (de acuerdo con la proyección del Consejo Nacional de la Población, CONAPO, 2017), es decir, el 14% de la población total del país. Lo anterior hace al Estado de México la entidad estatal con mayor población a nivel nacional.

Por ello es que, los candidatos del PRI a la presidencia de la República, muchas veces salen de este estado, tanto por el impacto que poseen en votos, como por su infraestructura en términos de apoyos.

La situación actual del Estado de México

También es cierto que, el Estado de México presenta los índices más altos en feminicidios, corrupción y desvío de recursos; de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL, 2014), organismo encargado de la medición de la pobreza a nivel nacional, menciona que la pobreza en el Estado de México, durante el periodo de 2010-2014, pasó de 42.9% a 49.6%, mientras que la pobreza extrema pasó de 8.6% a 7.2% para el mismo periodo.

Sin embargo, hay que realizar precisiones en estos datos, ya que, aunque hubo un decremento en la población en pobreza extrema, el incremento de la población en esa entidad, que para 2010 eran 15.1 millones de habitantes y de acuerdo a la encuesta intercensal de INEGI (2015) había 16.1 millones de mexiquenses, hace ver que en términos absolutos hubo más pobres extremos.

La campaña permanente

Todo gobierno, y en este caso partido, siempre se encuentran en campaña. No sólo desde que aspiran al poder, sino durante su gobierno y en la última fase de éste para detentar nuevamente el poder. en el caso de las elecciones en el estado de México, se ha visto el apoyo del partido desde el poder federal, con más de cien visitas de secretarios de Estado y lanzamiento de programas a municipios con sobrepoblación, como lo es Ecatepec. Sin olvidar la publicidad con financiamiento estatal que ha utilizado el candidato del PRI, Alfredo del Mazo; aún no hay sanciones.

Actualmente, el gobierno federal se ha encargado de utilizar sus “cartuchos” para incrementar su credibilidad ante la población mexiquense

Hoy, las elecciones en el Estado de México se llevan a cabo con la opacidad de institutos que deberían garantizar la justa competencia, sin embargo, parece que solo son espectadores de las artimañas que se verán en 2018.

Estamos ante una elección decisiva en términos geopolíticos y donde se dará una reñida contienda entre el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y los partidos de larga trayectoria. Los resultados que de aquí emanen, dará un panorama de lo que se viene en las presidenciales.