Inclusión Social a través de la Música. Entrevista a Beatriz Pedro-Viejo Pérez – Gestora cultural con enfoque social y músico profesional, promotora de la Plataforma ReDoMi y del Programa Musicosocial DaLaNota

Por Laura Sampietro

Iberoamérica Social: Después de haber conocido el Proyecto “Da La Nota”, a través de vuestro video, no he podido no preguntarme porque músicos clásicos españoles han decidido crear un proyecto músico-social en Madrid. ¿Quiénes sois, cual es vuestra experiencia y sobre todo porque habéis decidido utilizarla para esta causa?

Beatriz Pedro-Viejo Pérez: El programa musicosocial DaLaNota es un proyecto de educación musical con objetivos de inclusión social y educación en valores que surge de la experiencia de tres músicos de educación clásica: Aldara Velasco (violista), Irene Celestino (cellista) y yo misma (violinista). Sin embargo, esta iniciativa no ha venido suscitada por el conservatorio (por desgracia, en España, esta institución educativa aún no se preocupa de la conciencia social), sino por el tiempo que pasamos las tres trabajando para la Fundación Batuta de Colombia, dando clases, dirigiendo agrupaciones o coordinando actividades en diversos centros del país, desde Bogotá hasta Leticia (Amazonas) y Quibdó (selva del Pacífico colombiano). Desde el 2011 hasta el 2014, nos hemos involucrado con poblaciones desfavorecidas y en riesgo de exclusión social, viendo de primera mano los grandes beneficios que la educación musical aporta directamente a las vidas de estos niños y jóvenes, e indirectamente a sus familias y comunidades. La educación está entre las necesidades primarias de un país, y la música, en particular, tiene el poder de desarrollar la base del ser humano, su propia identidad, la capacidad de relacionarse, de escuchar, comprender, y actuar en armonía con su entorno, el poder de dar un objetivo y motivación en la vida a miles de niños y jóvenes para ir progresando día a día.

La experiencia vivida en Colombia y la firme convicción del gran poder transformador de la música me llevó después arealizar un viaje largo por todo Centroamérica y el Caribe para visitar otros modelos de organizaciones musicosociales: cómo actuaban, en qué contexto surgían y quiénes eran las personas que lo impulsaban. Este trabajo de campo me bea1permitió conocer diferentes realidades donde la música era un medio para mejorar la vida de muchas personas, y viendo las necesidades comunes de todas estas organizaciones y proyectos, busqué la manera de apoyarlas y creé el proyecto REDOMI, Red de Organizaciones Musicosociales de Iberoamérica, que se constituyó como asociación a finales del 2014 como Plataforma REDOMI (www.redomi.org).

Al llegar a España y reunirme de nuevo con las compañeras músicos que trabajamos en Colombia, analizamos la realidad social de nuestro país y sentimos la necesidad de llevar la mentalidad colaborativa y la forma de trabajar de los proyectos latinoamericanos que habíamos conocido a España. En este país hay muchas escuelas de música y conservatorios de música clásica y moderna, está lleno de orquestas juveniles y buenos músicos, pero aún no existe la conciencia de los usos sociales de la educación musical y artística para formar buenos ciudadanos y buenas personas. Tanto es así, que se van reduciendo la cantidad de horas lectivas de educación artística en la primaria y suprimiendo su obligatoriedad en la secundaria.

bea6Con esta situación, ¿cómo íbamos a conformarnos sabiendo que puede ser diferente?. Si tenemos esta convicción, y viviendo de nuevo en este país, no podíamos quejarnos simplemente sin buscar la manera de mejorarlo, necesitábamos realizar otra propuesta, necesitamos “Dar La Nota”, nuestra nota, nuestra propuesta.

Durante la primera mitad de este año (2015), otros músicos de conservatorio y de otras especialidades artísticas y trabajo social con estas mismas inquietudes se han ido uniendo al proyecto ofreciéndose como voluntarios para sacarlo adelante, y demostrar otra manera de trabajar con música. Poco a poco, el Programa Musicosocial DaLaNota está tomando forma, y con el trabajo e ilusión de todos los que se van acercando y colaborando, vamos a comenzar a dar clases a un grupo de 50 niños a partir de septiembre en el barrio de Embajadores, uno de los barrios desfavorecidos de Madrid.

IS: ¿Cuáles son vuestros objetivos y como pensáis conseguirlos?

BPP: Este programa musicosocial busca la inclusión social, la educación en valores para formar buenas personas que sean capaces de convivir en sociedad bea5respetando, valorando y aprendiendo del entorno en el que viven, y desarrollar el potencial de cada niño para que lleguen a ser personas competentes en la vida, consiguiendo todos los objetivos que se propongan. Todo esto lo vamos a conseguir a través de la práctica diaria, trabajando de manera colaborativa con el grupo para conseguir unos objetivos acordados. Más que alumnos, los niños y jóvenes son participantes responsables de su trabajo que se esfuerzan día a día para estar a la altura de la agrupación, ayudando a su vez a los demás para que todos vayan avanzando de forma simultánea, con la mentalidad de un equipo, y así obtener los mejores resultados disfrutando y aprendiendo del proceso.

bea4El esfuerzo de cada implicado es fundamental, y aunque se practica para tocar en grupo, la voz e iniciativa individual es igualmente reconocida. Para ello, promovemos y trabajamos la creatividad, y en la medida de lo posible, la destacamos en los conciertos y espectáculos finales. Además, el repertorio se escogerá de acuerdo a las características del grupo, considerando la procedencia de sus integrantes para escoger obras representativas que den a conocer al grupo la cultura del niño o la de sus familiares. A través de las músicas tradicionales y el conocimiento de la cultura, vamos a ir solucionando problemas de integración.

IS: Podemos decir que estáis utilizando la experiencia que habéis adquirido en América Latina para construir un proyecto social en España. ¿Habéis encontrado muchas similitudes entre las dos realidades? ¿Los dos continentes tienen problemas parecidos?

BPP: Cada país tiene problemas sociales particulares, pero la educación musicosocial los afronta todos de la misma manera: a través de la práctica grupal y la educación en valores.

Mientras que en muchos países de Latinoamérica, estas organizaciones mantienen a los niños ocupados y alejados de los riesgos de la calle (el acercamiento a pandillas delincuentes, el reclutamiento por grupos armados o el narcotráfico), en España, aunque menores los riesgos, también les previenen de la desocupación juvenil callejera. En los dos casos, éstas se enfocan en promover en los jóvenes una mentalidad constructiva y creativa que les ayude a buscar su propio caminobea3.

Asimismo, mientras que en los países latinoamericanos se afrontan problemas de identidad, autoestima cultural y enormes brechas entre grupos de diferente nivel socioeconómico, en España es necesario atender la integración de inmigrantes, la inclusión social y la aceptación de la diversidad cultural.

Todas estas problemáticas se pueden trabajar con la educación en grupo y la transmisión de los valores básicos de convivencia a través de la música. Y curiosamente, esta metodología está inspirada en la mentalidad colaborativa de Latinoamérica. En España tendemos al individualismo, a buscar nuestro propio espacio y solucionar los problemas por nosotros mismos. En cambio, generalmente, en los países de América Latina, se convive más con la familia y las comunidades, apoyándose unos a otros, compartiendo, recibiendo desde niños una educación intergeneracional entre todos los miembros de la comunidad. Este es el aspecto que más destacamos del trabajo de campo realizado por lo países de Latinoamérica y que vamos a aplicar en Programa Musicosocial DaLaNota.

IS: ¿Qué estáis necesitando? Podéis utilizar este espacio para daros a conocer.

BPP: En la primera mitad de este año 2015 hemos trabajado el modelo pedagógico, el contenido, hemos dado a conocer el proyecto reuniéndonos con más profesionales para el área musical y social, y nos hemos dado a conocer en el barrio de Madrid donde vamos a comenzar a actuar, acordando la sede en uno de los colegios públicos de la zona. En septiembre comenzamos las clases con 50 niños desde los 8 a los 14 años, con los que trabajaremos de forma intensiva con el objetivo de realizar un primer espectáculo a mediados de diciembre.

bea2Todos los profesionales trabajaremos de forma voluntaria durante estos primeros tres meses de proyecto piloto, apostando por un modelo diferente de educación musical enfocado al área social, pero para que después de este periodo logremos hacer este proyecto sostenible, necesitamos darle toda la difusión posible, contar con profesionales del área de comunicación y encontrar patrocinadores del sector privado que crean igualmente en este proyecto y cuyas ayudas nos permitan sacarlo adelante. Sin embargo, para este comienzo necesitamos la colaboración económica de toda persona física que crea en el proyecto y quiera Dar La Nota con nosotros.

Link para profundizar los proyectos:

www.dalanota.com

http://redomi.org/