De-formando con Melina Alzogaray Vanella

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Melina Alzogaray  Vanella (Torreón, 1979). Licenciada en Historia por la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se especializa en historia oral, memoria y estudios de género. Participa en numerosos seminarios, talleres, cursos y jornadas al respecto. En España forjó con Genaro Recabarren el proyecto MEMORIA MIGRANTE. Trabaja como docente, investigadora, escritora, gestora cultural, entrevistadora, actriz, poeta, fotógrafa, directora de teatro, marinera, entre otros.

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¿Dónde y cuándo naciste?

Nací el 16 de noviembre de 1979 en Torreón Coahuila a las 9:30 de la mañana. Así que nací en México, pero también soy argentina, hija de padres argentinos. Ellos militaban en los 70 en Argentina tenían una participación política muy activa en la universidad así que frente a la dictadura mis padres decidieron exiliarse y yo soy hija de ese exilio, entonces soy una argentina que nació en México, o una mexicana que es argentina, tengo esa doble nacionalidad. Soy mexicana y soy argentina y así me siento, latinoamericana.

¿Quién y qué motivo a comenzar en las artes visuales?

Yo empecé a estudiar letras e historia. Letras porque que gustaba mucho escribir y leer, entonces había algo de eso que me seducía mucho y por otro lado tenía padre y madre historiadores, entonces como que el mandato pudo más y mi padre que es un gran convencedor me dijo “estudia historia porque a partir es donde tienes más libertad creativa para hacer lo que quieras”. También siempre me gustaron mucho las ciencias sociales y tenía muchas ganas de comprender el mundo y me parecía que la historia podía ser el camino. Y si pienso en quién pues empecé a hacer el curso de ingreso en la universidad de letras y de historia y justo el profesor que me dio historia era un chingón y fue él que hizo que al fin y al cabo decidiera quedarme en la carrera de historia en vez de letras, aunque quizá me hubiera quedado en letras si el profesor hubiera sido tan chingón como el otro. Y ahí empecé a meterme en la carrera que es muy teórica, leer muchísimo, estudiar y si bien la carrera es muy buena, la estudié en la Universidad Nacional de Córdoba, también tiene muchos profesores con una  visión muy positivista de la historia entonces me costaba muchas veces, me aburría mucho, me enojaba mucho, pero también había algunas fisuras y encontré profesores que le daban mas importancia a la historia de la cultura, a la historia del arte y ahí apareció una profesora que se llama Nelida Milagros Agüero que es una gran historiadora que trabaja con la historia oral en Córdoba, ella es una mina muy grosa y dio un seminario, estaba yo en un rincón al fondo de la cátedra cuando  ella nos  invitó un poco a conocer lo que significa la historia oral y ella nos dijo “ustedes historiadores pueden hacer lo que quieran, pueden trabajar en una película, en una obra de teatro, pueden escribir, el historiador se puede meter a donde quiera” y entonces fue muy bonito lo que ella nos dijo , estaba sorprendida y ahora después de casi 10 años de aquella clase me puedo dar cuenta que desde ese punto de partida puedes acercarte a lugares insólitos, en ese sentido la carrera me parece que es una formación que lo que hace es más bien que tomes la punta del ovillo y que desde ahí te puedes impulsar a donde tu quieras. Después de estudiar eso siempre estuve muy acercada al arte, estuve haciendo talleres: teatro, pintura, haciendo plástica, estuve de alguna manera siempre generando objetos, pintando, siempre escribiendo mucho, y había otra cosa que también marco mucho mi destino como creadora que son mis ganas de viajar, terminé la carrera de historia y dije – he estudiado el mundo, he leído tanto y ahora quiero viajar, quiero conocerlo con mis propios ojos, y me fui de viaje a España cinco años. Creo que eso también fue una escuela muy importante,  empecé a trabajar en lo que hubiera, trabajé limpiando barcos, de marinera, cuidando niños, sacando fotos, escribiendo guiones para películas,  vendiendo casas, en un montón de cosas diferentes que parecían que en un momento eran una perdida de tiempo para mis padres y eso les horrorizaba, “¿estudiaste una carrera para andar limpiando inodoros en un hotel?”. Pero lo que a mi  me dio eso fue mucha calle,  lo que en Córdoba le llamamos experiencia, lo que es vida, es trabajo, lo que significa compartir con el otro y que de todos los trabajos se puede aprender mucho, entonces, me dio una experiencia muy fuerte en ese sentido yo siento que en ese recorrido aprendí muchas cosas que forjaron mi mirada como artista, hasta que en un momento también dije –basta, se acabó, ahora sí quiero tener un trabajo netamente creativo y entonces inventé, bueno imaginé una alquimia que me permitiera viajar, conocer a la gente desde una labor creativa y entonces surgió la ecuación con Genaro mi ex-pareja, la idea era llegar a una comunidad y reconstruir la historia de esa comunidad a partir de la historia oral y complementar ese trabajo con diferente géneros artísticos, entonces así se forjó mi identidad como creadora.

¿Qué herramientas utilizas en tu trabajo?

Yo creo que trabajo con la historia desde un punto más antropológico, la historia oral es una de mis herramientas. Y la sensibilidad de los lenguajes artísticos en general, yo me he atrevido a realizar muchas cosas desde el punto de vista artístico sin ser una especialista en ninguna de esas disciplinas: haciendo obras de teatro, grabando música, he escrito ensayos, he hecho fotos, exposiciones plásticas. Creo que el arte en general es una herramienta, la historia oral es otra y por supuesto dentro de esto siempre le he dado mucha importancia a desarrollar mis valores humanos para poder acercarme a las personas y al espíritu más intimo y a la sensibilidad de las cosas, creo que eso es encontrar la libertad. Se resume en la libertad en el sentido de poder experimentar y reconocer la mayor cantidad de posibilidades que hay de hacer algo.

¿Qué es tomar una decisión?

Tomar decisión es, planteándolo desde esta idea de libertad, elegir entre muchas posibilidades pensando cuál es la que tú crees más adecuada para las circunstancias y el contexto que estás viviendo. Creo que entre más posibilidades conoces mientras más experiencias has vivido es más difícil tomar la decisión porque conoces más herramientas, más maneras de hacer las cosas, más formas de hacer una obra de teatro, más formas de dirigirla, más formas de decantarlo, más formas de escribir, más formas de componer y entre más conoces más difícil es tomar una decisión.

Pero también es una mezcla entre tener esa capacidad de jugártela por un camino entre los muchos que hay y por otro lado, desarrollar  una confianza en ti mismo para que puedas saber que todos los caminos son tu camino y que sea el que hayas tomado ese va a estar bien. Creo que  es importante también esa seguridad personal y el desapego de cierta cosa medio exigente que pueden tener  algunos que no se quedan contentos con ninguna de las decisiones que toman, porque siempre creen que pudieron haber tenido una diferente y mejor.  Creo que al mismo tiempo que vos tomas una decisión tienes que abrazarla y confiar en ella y volverte esa decisión para que esa decisión al fin y al cabo dé lo mejor de ella y no la traiciones a mitad de camino. Creo que tomar una decisión no significa solamente ese momento en el que la tomas sino significa asimilarla, digerirla, abrazarla, sostenerla, desarrollarla y darle vuelo hasta el final. Ese acto de tomar una decisión no empieza y termina en un sólo momento, tomar una decisión es atravesar un proceso, crearlo, esculpirlo y llevarlo hasta sus máximas consecuencias.

¿Cómo te distraes?

Soy una persona que tiene intereses muy diferentes, si bien los últimos años me he dedicado a esta alquimia entre trabajo de historia oral, trabajo documental y los diferentes lenguajes artísticos en el último año me estoy distrayendo con dos cosas principalmente que ya me tienen apasionada y a las cuales ya me quiero dedicar: una es la música, estoy aprendiendo a cantar y estoy aprendiendo a tocar el acordeón que me traje de México, y estoy  ahí aprendiéndole, nunca hice nada de música, como te digo soy un kamikaze en  el sentido creativo, me tiro a lo desconocido sin temor a lo que vaya a suceder; y por otro lado he empezado en la universidad un curso de jardinería y agricultura, estoy aprendiendo mucho de plantas y de hecho el año que viene voy a empezar la tecnicatura, una carrera que es jardinería porque siento que tengo mucho que aprender ahí sobre el proceso creativo. Me interesa mucho poder trabajar más con plantas incluso en intervenciones artísticas poder trabajar más con el universo  de las plantas pero conociéndolas, no desde un punto de vista cool porque está  de moda y no tanto por una cuestión ecológica. Mucho de la composición del universo plástico del orden de las cosas, del caos, de los tiempos, de entender del espacio que es inmenso, todo eso es posible aprenderlo a través de las plantas.

¿Cuál es tu comida favorita?

Mis comidas favoritas podrían ser dos. Una es el pollo con mole evidentemente, que me encanta por ese sabor exótico y ese picante que se abre como una flor dentro de la boca y va recorriendo todo el cuerpo, me encanta su suavidad y que es intenso  también. Me parece que el mole tiene varios atributos, es un alimento noble porque está hecho con semillas, con sésamo y con cacahuate, tiene una diversidad de cosas que es una obra de arte esa receta, habla mucho de lo que es un proceso creativo, ponerse a pensar todos los ingrediente que se necesitan para llegar a sintetizar un sabor intenso pero también con suavidad en su textura. Y por otro lado el asado, aquí en argentina verás lo rico que es sentarse a comer un asado  no solamente porque es muy rica la carne y como la cortan, sino también todo lo que significa comer un asado, significa compartirlo con otras personas, significa hacer un fuego , asar la carne , sentir el humo, y en general te van dosificando de a poco como en una obra de arte, es una composición del asador, es decir, cuál es el corte que te sacan primero, cuál va después, entonces lleva mucho tiempo desde que te sientas hasta que te vas, el asado lleva horas, no es que te sientas y te vas, sino que de poco va llegando una cosa tras otra y también lo bueno que tiene el asado es que te permite tomar mucho vino sin emborracharte rápidamente entonces el vino tinto y el asado vienen juntos y los amigos también, es algo que se comparte.

¿Qué película recuerdas de tu infancia?

Una película que me marco un montón fue  Laberinto  de David Bowie. Esa película fue increíble, ese universo de fantasía yo lo veía tan tangible y hay esta metáfora de meterte dentro de la cabeza y las bolas de cristal, el ir habitando un universo inhóspito donde había un montón de criaturas esperándote, tienes que ir sorteando obstáculos, eso me parecía hermoso, la vi muchas veces y me conmovió profundamente.

¿Qué es la práctica artística?

Yo creo que la practica artística, es un practica política en el sentido que implica tomar una posición en la que tú decides cómo habitar este mundo y desde qué punto de vista lo vas a hacer y de qué manera lo vas a compartir, de qué manera vas a hacerte cargo de tu existencia aquí, tiene que ver con aceptar y reconocer el contexto y el mundo donde vives para hacerse consciente de cuáles son las materias primas que tienes para trabajar y por otro lado siempre tener espíritu crítico que te permita creer que tu tienes la capacidad de cuestionar y de cambiar las cosas que creas que debes cambiar o aportar un cambio.

Entonces tienes que manejarte entre aceptar lo que hay para poder trabajar y también el saber que tu tienes la posibilidad de transformar eso que hay todo el tiempo, es como la magia,  es como ser un mago, yo le llamo así: es como ser una jornalera del arte, la práctica artística es una labor que no acaba nunca y que todo el tiempo tienes que estar muy atento y todo el tiempo tienes que estar nutriéndote, ejercitándote y animándote a hacer cosas desconocidas, todo el tiempo escuchando a los demás, desarrollando tu capacidad de atención y todo el tiempo trabajando  en todas las aristas de lo que significa ser una persona en este mundo, desarrollar  todas tus dimensiones, la afectiva, la racional, la física, lo material, estar todo el tiempo interpelándote a vos mismo, preguntándote porqué estas acá, desde dónde, para qué, qué significa, todo  el tiempo mirándote hacia dentro y teniendo siempre un vínculo y una conversación fluida, creativa, constante, estar dialogando entre tu mundo interior y lo exterior,  generando nuevos puentes, nuevos lazos, nuevas maneras, siempre comunicando. Entonces significa un poco eso,  creo que un poco la labor creativa significa inventar nuevas maneras de comunicarnos, nuevas maneras de estar en este mundo, significa imaginar y en el  sentido imaginar para también volvernos imaginarios.

El desafío es poder compartir con la gente  un proceso creativo, y sin temor a un resultado exquisito, sino más bien dirigido a la experiencia que supone compartir con otras personas una labor creativa, pienso el proceso creativo y la labor creativa también como  “un pensamiento filosófico” en el sentido que nos invita a pensar que tenemos un interrogante y que ese interrogante solamente se responde con otro interrogante, así concibo yo el pensamiento creativo, el saber que uno solamente tiene preguntas y que únicamente va a llegar una respuesta a partir de nuevas preguntas que van abriendo nuevos caminos que se resuelven siempre con nuevas dudas. Tratando sobretodo de desarrollar la libertad de las personas, creo que cuando uno puede habitar una labor creativa y encima de eso se vuelve un trabajo, es decir que cobras un sueldo, creo que te empodera mucho y te da mucho poder como persona en todos los sentidos, eso me interesa del arte, el poder llenar de vitalidad a un ser.

En cuanto a la idea de ser una jornalera del arte, me refiero a no puedes nunca descansar, es decir que vivimos en un sistema capitalista que tiene sus propias reglas de producción, pero incluso los artistas nos vemos muchas veces forzados a estar dentro de este sistema de producción, primero porque es muy difícil aprender a que nuestra labor sea 70% a tratar de vender lo que queremos hacer y en un 30% a hacer lo que nos gusta, eso te atrapa dentro del sistema. Hay un momento en que el artista tiene que aceptar que está dentro de un sistema y tienes que ver cómo le haces para realizar tu trabajo. Pero un jornalero del arte no significa sólo estar todo el tiempo produciendo piezas sino estar todo el tiempo creándote a vos mismo, creando tu día,  creando tu vida cotidiana, empieza con eso y se va multiplicando con todas las cosas que haces.

Otra de las cosas que he aprendido, como siempre trabajo con gente, es acerca de mi manera de poder transformar y de cambiar este mundo desde el punto de vista económico. Ya que hablamos de jornaleros y arte y es toda una corriente el trabajar sobre los pobres, sobre los marginales y cómo el artista tiene un rol muy importante en cuanto a  crear espacios de reflexión que los estados no están pudiendo generar, yo me he puesto como objetivo que las personas con las que trabajo, así sean los migrantes, así sean las patronas, así sean las mujeres centroamericanas que están en México, así sea Laura -un proyecto que estoy haciendo con una travesti que acaba de salir de la cárcel ayer, después de 19 años con quien estoy empezando a reconstruir su historia de vida-, es involucrarlos económicamente en el proyecto porque me parece importante  invitarlos a que ellos sean parte del proceso creativo. Eso implica que tienen el deber, el derecho y la responsabilidad de aportar creativamente al proyecto como compañeros de trabajo y también tienen el derecho de recibir una remuneración por lo que hacen, como yo también creo que la tengo. Yo deseo vivir del arte por lo tanto tengo que cobrar por eso, no lo hago por amor solamente sino que yo vivo de eso y me parece que es la forma más revolucionaría de hacer arte: exigir al sistema que haya una parte de su dinero que sea para la labor creativa.

Así en los últimos proyectos que he realizado me he preocupado mucho por repartir todo el financiamiento que hayamos conseguido con las personas que trabajan con nosotros, eso creo que hackea un poco el sistema. Así, si uno logra con los  medios que nosotros tenemos, que somos personas con estudios  universitarios, que tenemos un cierto capital social, cultural y económico que nos permite acceder a ciertas cosas y a su vez estamos interesados en trabajar con temas que tienen que ver un poco con las fronteras de este mundo, en todos los sentidos digo fronteras, me parece que está bueno reconocer ese otro que a veces es nuestro objeto de estudio, reconocerlo como un compañero de trabajo, tanto en el sentido creativo como en su derecho a compartir el financiamiento que se consigue con esas personas, y de esa forma logras invitarlos a las experiencias de poder vivir de un trabajo creativo que yo  creo que es lo que debería suceder en todos lugares, todos deberíamos tener un trabajo creativo, creo que eso transformaría el mundo, creo que se puede ser un artista en cualquier rama, si todos pudiéramos hacer eso esto funcionaría mucho mejor.

¿Qué es el tiempo?

El tiempo creo que es aprendizaje, me parece que son las experiencias, la memoria, el tiempo es lo que ya eres, es lo que ya has podido forjar en ti. El tiempo yo lo pienso como algo que ya me habita, el tiempo es de lo que yo ya me he nutrido, tiene que ver con que cuando estoy en el presente no estoy habitando el pasado y tampoco estoy pensando en futuro, en general el tiempo lo relaciono con las experiencias ya vividas, como el alimento que hace que hoy sea lo que soy. El tiempo también lo veo como una capacidad de poder dialogar constantemente con diferentes dimensiones temporales, una capacidad de ver si uno realmente se ha nutrido de esas experiencias vividas, eso te permite arraigarte en el presente desde un lugar donde puede siempre recapitular hacia el pasado, volver a pensar cómo es que llegaste a estar aquí a ser quien eres, y desde esa visión puedes tener una dialéctica constante con el pasado desde el presente, poder  visualizar, imaginar futuros posibles. Creo que el tiempo es esa conversación compleja, constante y dialéctica entre el pasado y el futuro desde el lugar en dónde estás. El tiempo es un punto de vista sobre la realidad.

¿Qué es el fracaso?

Yo me considero artista en algunos términos y en otros no tanto, no en los términos de muchos artistas contemporáneos que tienen una pretensión y una necesidad de que los llamen artistas, a mi me da igual, que me llamen como quieran.  Yo llegué al arte desde la historia entonces no llegué con las pretensiones de un artista sino más bien  fui una historiadora que sentí que con mis herramientas de las ciencias sociales no me alcanzaba para poder reflexionar y compartir lo que iba haciendo  y sentí que el arte era la mejor manera de poder democratizar eso que yo trabajaba, era la mejor manera de poder sublimar las biografías que yo reconstruía y era la mejor manera de crear máquinas de transformación sobre mi misma, sobre mi forma de ver el mundo y sobre la gente con que compartía estos procesos, entonces como nunca estuve en ese lugar siempre fue esa la manera de cuidarme de la idea del fracaso.

Igualmente me fue muy bien con todo esto y con los proyectos que he hecho en México.  Sin embargo, el último año decidí volverme a Argentina y eso supuso renunciar a todo, en algún punto renunciar a una identidad como artista que yo había forjado, que era cambiar de país, cambiar de proyecto, cambiar de nombre y por un lado te podría decir que no me importa eso, pero por otro lado me animé a  fracasar, es decir, suelto todo y vuelvo a empezar, y no me importa si Memoria Migrante lleva tantos años, no me importa si yo ya hice todo eso y no me importa, empiezo de nuevo de cero, y si me toca dedicarme ahora a tener un vivero lo hago, y si me tengo que dedicar a otra cosa no pasa nada.  Creo que fracasar está bueno porque si te aterra un poco la idea de decir -esto se muere- tu puedes reinventarte todo el tiempo y volver a otra labor, entonces en realidad el fracaso no existe, el fracaso es como un convención social que está muy ligada al éxito. En cambio si lo que a ti te interesa realmente es siempre estar presente en el mundo del arte, hay un montón de maneras de hacerlo y todas las etiquetas que hay en cuanto qué tan exitoso eres como artista o dejas de serlo en realidad es una parte muy frívola y muy superficial que no tiene nada que ver con el verdadero arte. Un verdadero artista no fracasa nunca porque siempre tiene la capacidad de reinventarse, ser creativo no tiene que ver solamente con tus piezas de arte, básicamente tienes que ser creativo contigo mismo, en la medida en que tu puedas ser creativo contigo mismo siempre van a surgir maneras de ser un buen creador.

Septiembre 2015