El sevillano-irlandés que independizó México: Juan O’Donojú

Juan José Rafael Teodomiro de O´Donojú y O´Ryan, conocido como Juan O´Donoju, fue un importante militar español en el último cuarto del siglo dieciocho e inicios del siglo diecinueve. Tuvo gran importancia en la independencia de México del Estado español. Sin embargo, tanto la historiografía mexicana como la española han obviado casi por completo a este personaje. Con esta entrada pretendemos arrojar un poco de luz a esta figura histórica.

Juan O´Donoju nació en Sevilla el treinta de julio de 1762. De ascendencia irlandesa, tanto su familia paterna como su familia materna pertenecían a la nobleza católica irlandesa y habían tenido que huir de Irlanda en la década de los años veinte del siglo dieciocho debido a la persecución de católicos iniciada por parte de los monarcas británicos Jorge I y Jorge II en aquellos momentos. Juan fue el tercero de cinco hijos que nacieron del segundo matrimonio de Richard Dunphy O´Donnohue con Alicia O´Ryan. Anteriormente, Richard se casó con Rosa María O ‘Macores el diecinueve de mayo de 1750.

Tras recibir una intensa educación en su infancia y juventud, Juan se decanta por la carrera militar, ingresando en el ejército español a los veinte años. Fue ascendiendo poco a poco en la estructura del ejército español durante los últimos años del siglo dieciocho e inicios del siglo diecinueve hasta llegar al grado de Teniente General.  Participó en la Guerra de Independencia contra los franceses defendiendo la ciudad de Zaragoza, pero fue capturado por el general Murat, que lo trasladó a Bayona, donde consiguió escapar en el año 1811 y llegar desde allí hasta Cádiz.

Una vez en Cádiz, las Cortes lo nombraron Ministro de Guerra debido a que era un militar comprometido con las ideas liberales y porque había tenido una destacada actuación en la lucha contra los franceses. Una vez acabada la guerra y con Fernando VII de nuevo en el trono, nuestro protagonista fue sentenciado a cumplir cuatro años de prisión en el Castillo de San Marcos en Mallorca el dieciocho de octubre de 1814, donde fue terriblemente torturado debido a sus ideas liberales y a su pertenencia a la masonería, y también porque se le consideraba partícipe en “La Conspiración del Triángulo”, conspiración organizada por la masonería y liderada por el militar valenciano Ramón Vicente Richart. Esta trama pretendía asesinar al monarca cerca del Palacio Real una de las escapadas habituales que el rey hacía disfrazado junto a dos colaboradores para dirigirse al burdel regentado por Pepa “la Malagueña”

Una vez cumplida su condena, nuestro protagonista quedó en el olvido para la administración real y militar. Pero la situación personal y profesional de Juan O´Donojú dio un giro radical cuando en 1820 los liberales acceden al gobierno y obligan a Fernando VII a jurar la Constitución de 1812. El gobierno liberal otorga a O´Donojú el puesto de Capitán General de Andalucía, donde demostró su valía como político. En marzo de ese mismo, el gobierno liberal sustituye los antiguos Virreinatos por provincias equivalentes a las que se formaron en la Península y gobernadas por los llamados Jefes Políticos Superiores.

El gobierno sustituyó al Virrey de Nueva España (México), Juan Ruíz de Apodaca, y colocó como Jefe interino de la nueva provincia al militar Francisco Novella, a la espera de que llegara a México Juan O´Donojú, nombrado primer Jefe Político Superior y Capitán General de Nueva España. Por tanto, es errónea la afirmación muy extendida que dice que Juan O´Donojú fue el último Virrey de Nueva España, ya que ese puesto político se había extinguido a la llegada de nuestro protagonista a México. Por tanto, O´Donojú fue el primer Jefe Político Superior de la provincia de México y no el último Virrey de Nueva España.

Juan O´Donojú llegó al puerto de Veracruz el tres de agosto de 1821 para hacerse cargo de la provincia mexicana. Nada más llegar vio que la situación era caótica, ya que existían deserciones en masa de oficiales y soldados en el ejército español y ademásse enteró de la sublevación liderada por Agustín de Iturbide en favor de la independencia mexicana del Estado español, que sitiaba la capital en esos momentos.  Ese mismo día realiza nuestro protagonista una proclama en la que se declara liberal, explicaba la novedad que suponía el restablecimiento de la Constitución y cómo el nuevo régimen estaba dispuesto a atender las demandas de las provincias y a convenir su futuro de común acuerdo con los ciudadanos.

Veracruz s. XIX

Además, O´Donojú le llevó a Iturbide una carta a través del Teniente Coronel Gual y del Capitán Pedro Pablo Vélez donde le decía que deseaba reunirse con él en la ciudad que él eligiera. Iturbide eligió la ciudad de Córdoba, donde ambos políticos se reunieron el veinticuatro de agosto de 1821 y firmaron ese mismo día el Tratado de Córdoba, en el que se otorga la independencia al Imperio Mexicano de la Monarquía española yque supone una extensión de los puntos que contenía el Plan de Iguala.

Agustín de Iturbide firmó el tratado como Jefe del ejército Trigarante y Juan O´Donojú como Jefe Supremo de la Provincia de Nueva España. El problema residente en este tratado es que nuestro protagonista no tenía autorización por parte del estado español para firmarlo, ya que además el gobierno español siguió durante años negando la independencia mexicana y considerando a O´Donojú como un traidor de la patria.O´Donojú intentó explicar su postura al Secretario de Estado a través de una carta escrita el treinta y uno de agosto en la que decía lo siguiente:

“Todas las provincias de la Nueva España habían proclamado la Yndependencia, todas las plazas habían abierto sus puertas por fuerza o por Capitulación á los sostenedores de la libertad; un Exercito de Treinta mil soldados…, un Pueblo armado en el que se han propagado las ideas liberales…, dirigidos por hombres de conocimientos y de caracter y puesto á la cabeza…un Gefe que supo entusiasmarlos…”. Más adelante añadía: “Restaba aun Mexico ¡pero en que estado! El Virey depuesto por sus mismas tropas: estas yá indignas por este atentado…su numero que no pasaba de dos mil y quinientos veteranos y otros dos mil patriotas; una autoridad intrusa…”.

Nada más conocerse la firma del Tratado de Independencia, las fuerzas del ejército español leales a la monarquía se atrincheraron en diversos fuertes y ciudades mexicanas. Destaca sobremanera la resistencia orquestada por Francisco Novella al mando de uno ocho mil hombres en Ciudad de México, mientras la ciudad era sitiada por el ejército Trigarante, comandado por los generales Nicolás Bravo y Vicente Guerrero. Sabiendo que Novella se había auto impuesto el título de “Virrey provisional” y que la verdadera autoridad legal como Jefe Supremo era él, O´Donojú ordenó a Novella retirarse junto a sus hombres de Ciudad de México y asentarse en Veracruz.

Posteriormente se concertó una reunión entre Iturbide, Novella y O´Donojú celebrada el trece de septiembre de ese año en la finca La Patera, cerca de Guadalupe. Tras dos días de reuniones, Novella finalmente reconoció a O´Donojú como Jefe Político Superior y Capitán de Nueva España y O´Donojú a cambio permitió a Novella y sus tropas asentarse en Veracruz. La entrada definitiva del ejército Trigarante comandado por Iturbide en la capital se produjo e veintisiete de ese mes. Al día siguiente se instauró una Junta Provisional Gubernativa compuesta por treinta y cuatro personas. Esta Junta decretó el Acta definitiva de la Independencia del Imperio Mexicano y nombró una Regencia liderada por Agustín de Iturbide como Presidente y Juan O´Donojú como Primer Regente, quedando así configurada la Independencia de México.

O´Donojú falleció repentinamente pocos días después en Ciudad de México, concretamente el ocho de octubre de 1821, a los cincuenta y nueve años de edad, al parecer de pleuresía, aunque hubo rumores de que pudo ser envenenado, rumor extendido por Carlos María de Bustamante, historiador coetáneo a nuestro protagonista y que hasta el momento no ha podido demostrarse. Fue sepultado con honores en la Catedral de Ciudad de México.

En el momento de morir nuestro protagonista, solo existía ya un reducido grupo de tropas leales a la corona atrincheradas en el fuerte de San Juan de Uluá que se suponían que quedaban en mano de Novella, aunque este no recibió confirmación oficial. Al año siguiente, el gobierno español nombra al brigadier Francisco Lemaur Jefe Político Supremo y Capitán General de Nueva España de manera interina, pero este no consiguió ejercer el cargo ya que la independencia mexicana era ya un hecho.

La muerte de O´Donojú le impidió conocer la reprobación del gobierno de Madrid, fechada el siete de diciembre de 1821 en la que se le negaba cualquier facultad para “celebrar convenios que reconocieran la independencia de ninguna provincia americana”, así como la decisión de las Cortes del trece de febrero de 1822, por la que se rechazaban todos los tratados. Posteriormente, Fernando VII estableció en mayo de 1824 un indulto y perdón general que incluyó una excepción dedicada “a los españoles europeos que tuvieron parte en el convenio o tratado de Córdoba” y expresamente a Don Juan O´Donojú.

La próxima entrada tratará de los cuatro viajes que Cristóbal Colón realizó durante su vida a América, detallando las fechas y lugares de inicio y final de cada viaje,el número de naves y hombres que participaron en la misma, así como los lugares en los que estuvieron en cada uno de los viajes.

Bibliografía

  • ANNA, T.E. “La caída del gobierno español en la ciudad de México”. México, 1981.
  • DELGADO, J. “La misión a México de don Juan O´Donojú” en revista de Indias. Nº 35/36. Madrid. 1949
  • RUBIO MAÑÉ, J. “Noticias biográficas del teniente don Juan O´Donojú último gobernador y Capitán general de Nueva España” en Boletín del Archivo General de la Nación. Vol. VI. 1. México. 1965.