Despojo territorial. Conflicto entre el Estado de Chile y el Pueblo Mapuche.

La historiografía chilena ha mantenido en silencio los hechos relativos al despojo territorial perpetrado hacia el pueblo Mapuche, y sobre esto conocemos versiones que transitan desde el lugar de la evitación al de la negación. Es historia que se cuenta en versiones truncadas y desde interpretaciones que se acomodan a unidades ideológicas que sirven a intereses diversos. Junto a esto, se observa en medios de comunicación que la información sobre el conflicto entre el Estado de Chile y el Pueblo Mapuche se presenta sin mayor análisis, en espacios y tiempos mínimos, como claros ejemplos de construcción de ignorancia respecto de un conflicto importante y actual.

En las líneas que siguen, pretendo hacer una revisión de la historia del despojo territorial efectuado al pueblo Mapuche, con el fin de alcanzar una comprensión de las demandas territoriales actuales y conocer el rol que el Estado ha tenido en la génesis del conflicto a través del tiempo. Mi interés es servir a la trasmisión del conocimiento existente acerca de estos momentos de la historia, que han quedado olvidados o han sido ignorados por una gran parte de la sociedad chilena.

El pueblo Mapuche (Gente de la tierra, en idioma Mapudungún) constituye la mayoría étnica entre los pueblos originarios de Chile¹. Los Mapuche son un pueblo originario del sur de América, cuyo territorio se extendía a ambos lados de la cordillera de Los Andes (Füxa Mawiza) entre los mares Atlántico y Pacífico de América del Sur, según describen   Marimán, Caniuqueo, Millalén y Levil. (2006)

El territorio ancestral habitado por el pueblo mapuche se denomina Wallmapu o País Mapuche, y éste comprende a territorios tanto en Chile (Gulumapu), como en Argentina (Puelmapu). El siguiente Mapa de Wallmapu, de Marimán et al. (2006) muestra esta continuidad territorial.

Mapa de Wallmapu

Haciendo una revisión de la historia encontramos que como resultado de la Guerra de la Conquista española, la mayor parte del pueblo Mapuche no pudo ser vencido ni dominado por éstos. Contreras Painemal (2007) puntualiza que luego de la Batalla de Curalaba, (1598) que significó la derrota militar de las fuerzas españolas frente a los Mapuche dirigidos por el Toki Pelantaru, se produjo el abandono masivo de varias ciudades y fuertes españoles en el sur de Chile, y se dio paso a la Rebelión Mapuche de 1598, que marcó el fin de la intención de España de conquistar el territorio Mapuche. La victoria Mapuche llevó al Rey de España a redactar una carta pidiéndoles poner fin a la guerra y a solicitar encuentros formales o parlamentos. Estos Parlamentos o Koyang son ceremonias propias de la sociedad Mapuche para interactuar internamente, como también para la interacción con los otros, según refiere Contreras Painemal (2007). Se efectuaron varias de estas reuniones entre las autoridades españolas y Mapuche con el fin de realizar diversos acuerdos, celebrar la paz o resolver conflictos.

En 1641 es celebrado el Parlamento de Quilín del que resultó el primer tratado de paz acordado entre españoles y Mapuche, quedando establecido el río Bío-Bío como frontera, y un territorio independiente y soberano al sur de éste. Este tratado correspondía a un reconocimiento formal de la Independencia de los territorios comprendidos entre los ríos Bío-Bío y Toltén, por parte de España. Se constituía, así, el territorio Mapuche como una nación independiente entre el río Bío-Bío y el golfo de Reloncaví, un área no perteneciente a la Capitanía General de Chile.

Silva (1986, citado en Llantén, 2011) señala que, hacia mediados del siglo XIX, el río Bío-Bío continuaba siendo la delimitación fronteriza entre el territorio Mapuche y el territorio chileno, pero que una vez finalizada la Guerra Contra la Confederación Perú-Bolivia, las tropas del Ejército de Chile se situaron en la provincia de Concepción, con el propósito de mover la línea fronteriza cada vez más hacia el interior de la Araucanía.

A partir del año 1881 el Estado de Chile ocupó definitivamente la totalidad del territorio Mapuche mediante la campaña militar llamada “Pacificación de la Araucanía”, nombre que encubría la violencia que ejerció el Estado para tomar el territorio mediante asesinatos, saqueos, quema de rukas (viviendas) y destrucción de sus cultivos, causando así la muerte de miles de Mapuche.  Junto a esto, a través de los años, hubo operaciones fraudulentas y engaños, con el fin de apoderarse de las tierras, bosques, y recursos de los Mapuche.

Ya en 1883 comenzó la expropiación de las tierras, iniciándose de esta forma la localización de los Mapuche en reducciones: terrenos mínimos y poco aptos para la cultura agrícola que desarrollaban. Tokichen Tricot (2011) señala que se entregaron tierras bajo “Títulos de Merced” concedidos por la República y que eran registrados a nombre de uno o varios Mapuche. Asimismo, el territorio conquistado por el ejército fue destinado a la denominada “colonización” efectuada por extranjeros y a la creación de haciendas a través de subastas públicas. Según señala el autor, los Mapuche en este período pasan “de forma violenta e inconsulta a ser ciudadanos chilenos”. Acerca de este momento, Saavedra (2002, citado en Tokichen Tricot, 2011) refiere, que el ejército controlaba estratégicamente el territorio, y que la población Mapuche había quedado rodeada de tierras ahora pertenecientes a “colonos” y a “no mapuche”, quienes estaban armados para contenerlos.

Desde las décadas del 50 a 70 se comenzó a implementar la Reforma Agraria, en la mayoría de los países latinoamericanos, proceso impulsado por los sectores progresistas, con la finalidad de terminar con la explotación del campesinado y mejorar la distribución de la tierra. Un primer período fue el del Gobierno Jorge Alessandri, en el que no hubo una modificación real de la estructura agraria del país y las expropiaciones efectuadas a latifundistas fueron pocas.

Con el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) se logró recuperar cerca de 1.443 hectáreas para restituirlas al pueblo Mapuche, aunque no se pudo cumplir con la gran demanda de tierras que ellos hacían, ya que, a través de la Confederación Nacional Mapuche, en el año 1966 se reclamaba la restitución de 150.000 hectáreas correspondientes a tierras que habían sido usurpadas. No obstante, fue en este gobierno y en el de Salvador Allende (1970-1973) cuando la Reforma Agraria tuvo resultados sustanciales, observándose que en la Unidad Popular se restituyeron a las comunidades Mapuche unas 80.000 hectáreas que habían estado en manos de grandes propietarios. (CONADI, 2016)

De acuerdo con Llantén (2011) a continuación tuvo lugar un proceso conocido como la Contra Reforma Agraria, iniciado en el período de la Dictadura militar (1973). Según especifica el autor, con el Decreto Ley 2.568 de 1979 se buscó terminar con las comunidades Mapuche y su propiedad común, proceso que se enmarcó en una estrategia dirigida por el Estado chileno a volver a concentrar las tierras en unos pocos propietarios. El objetivo de este proceso fue fraccionar las comunidades existentes, y se esperaba que los propietarios más pobres e incapaces de mantener las tierras, vendieran sus hijuelas rápidamente, formándose de esta manera, propiedades para el libre mercado. Según la información que registra la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, dependiente del Ministerio del Interior de Chile, en este período “se tomó las tierras que se habían devuelto a los Mapuche, las que luego fueron licitadas principalmente a grandes empresas forestales.” (CONADI, 2016)

Seguel (2007, p. 173) resume la magnitud de la pérdida del territorio Mapuche como sigue:

 “en el año 1881 el pueblo Mapuche contaba con un territorio que alcanzaba casi los 11 millones de hectáreas. Al ejecutar la invasión militar por parte del Estado chileno, el 10 de enero de 1883, el pueblo Mapuche es violentamente despojado de sus tierras con la pérdida del 95% de su territorio. Casi un siglo después, en 1973, los dominios eran de sólo 500.000 hectáreas, situación que se agravó durante la Dictadura, pues el territorio fue reducido aún más, llegando a contar con 300.000 hectáreas, principalmente por el traspaso a particulares y empresas forestales”.

Así es como en estos territorios, a partir de 1975, se comenzó a desarrollar la actividad forestal como una de las piezas del modelo económico a implementarse en el país, teniendo como característica la intervención destructiva, lo que dio origen a la actual conformación de tierras y a los primeros conflictos ambientales. La política económica aniquiló la cultura de relaciones sociales de la economía solidaria Mapuche, y según expone Seguel (2007) “esto trae consigo el etnocidio territorial Mapuche, la falta de tierras, la destrucción cultural y ambiental en el ecosistema de las comunidades colindantes con las plantaciones, que hace que muchos se levanten en su autodefensa”.

De esta forma, el pueblo Mapuche se ha congregado y movilizado desde fines de la década de los años noventa, con el fin de recuperar las tierras correspondientes a los títulos de merced, las que fueron usurpadas desde fines del siglo XIX, así como la restitución de las tierras recuperadas durante la Reforma Agraria y que a continuación fueron despojadas durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. Junto con esto, se ha hecho exigencias en relación al daño ambiental y al impacto negativo que la industria forestal y otros proyectos de gran envergadura, están haciendo a las comunidades de la zona. Sin embargo, ante estas movilizaciones, la acción del Estado ha puesto los intereses económicos por sobre otros intereses o derechos, lo que se ha traducido en condena y criminalización del movimiento Mapuche.

Un aspecto importante a atender para acercarnos a una mejor comprensión de este conflicto, es que la relación que el Mapuche tiene con la tierra es una relación sagrada y de equilibrio, por lo que es de interpretar que el despojo y posterior destrucción de su territorio ha significado un ataque a su esencia y a su espiritualidad más profunda. Resulta difícil pensar que quienes han ideado cada etapa de este despojo no hayan considerado los efectos que esto tendría para la existencia y subsistencia del grupo de seres humanos que habitaban –y habitan- este territorio: la huida y migración, la pobreza, el dolor, la muerte. Si el Mapuche está luchando, lo hace porque en el pasado ya ha visto la aniquilación de los suyos, y porque los relatos de violencia, ofensa y desaliento que ha conocido, están en su historia familiar; no son sólo datos e historias en un libro.

Comprender este conflicto es un deber tanto de la autoridad como de la sociedad chilena. Esta comprensión debe iniciarse en la información y búsqueda de la verdad en fuentes diversas, y en el trabajo investigativo de quienes han conocido el despojo desde su propia historia. De versiones incompletas y eufemismos ha estado llena la experiencia formativa de nuestras generaciones, y conocidas las raíces de este conflicto, es inexcusable no iniciar como sociedad civil una reflexión consciente que actúe ante la injusticia.

A lo largo de su historia el pueblo Mapuche se ha mantenido con una consciencia de nación, pese a haber vivido la usurpación de su territorio y las amenazas de exterminio. Su lucha por el territorio es también la lucha por su autodeterminación y liberación.

 

Notas:

1 La población Mapuche viviendo en Chile se ha estimado en 1.183.102 habitantes, lo que corresponde al 86% de la población que declara pertenecer a una etnia indígena -Fuente: Ministerio de Desarrollo Social, Chile, Encuesta CASEN 2011.

Referencias:

Contreras Painemal, Carlos (2007) “Koyang: Parlamento y Protocolo en la Diplomacia mapuche-castellana Siglos XVI-XIX” Freie Universität Berlín Ñuke Mapuförlaget 2007. En cooperación con: FDCL – Forschungs- und Dokumentationszentrum Chile-Lateinamerika Berlín, Alemania.

Corporación de Desarrollo Indígena (CONADI) -Ministerio de Desarrollo Social de Chile. http://www.conadi.gob.cl/index.php/atencion-ciudadana/fondo-de-cultura-y-educacion/25-pueblos-indigenas/287-resena-historica-pueblo-mapuche. Consultado julio de 2016.

Llantén, Sebastián (2011) Territorio Mapuche Lleulleuche: naturaleza territorial y conflicto con el Estado Chileno. Tesis Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Chile.

Marimán, P., Caniuqueo, S., Millalén, J., Levil, R. (2006)  ¡…Escucha, winka…! Cuatro ensayos de Historia Nacional Mapuche y un epílogo sobre el futuro. LOM Ediciones, Santiago de Chile.

Seguel, Alfredo (2007) Invasión forestal y genocidio Mapuche. Actas del primer congreso internacional de Historiadores Mapuche. p173.

Tricot, Tokichen (2011) El movimiento Mapuche en Chile y Argentina: una aproximación desde las teorías de la acción colectiva y los movimientos sociales. Tesis doctoral. Universidad de Salamanca.