De-formando con Irving Merlín “The Cube” 

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Irving Merlin a.k.a. VJ Cube es un productor audiovisual mexicano. Desde hace varios años experimenta con softwares de modelado y animación 3d, simulación de fluidos y de composición digital para crear loops visuales que alternen y sincronicen con distintos tipos de música electrónica. Ha visualizado sets para artistas internacionales como Alex Kenji, Khainz, Daniel Steinberg, Loco and Jam, Christoff y Worakls y para artistas nacionales como Instinct (xdc), vazik, Fashion Victims y Valutek. Ahora a la cabeza de Flash-back Visual Workshop, productora especializada en videomapping y stage design ha montado los espectáculos de artistas electrónicos de la talla de Tiger & Woods, Spartaque, Noisia y ha desarrollado showrooms para compañas como Coca-Cola o la petrolera Exxon Mobil.

vjcube.blogspot.com
https://www.facebook.com/FlashbackVisualWorkshop

¿Dónde y cuándo naciste?

Nací en la Ciudad de Mexico el 23 diciembre de 1985.

¿Quién y/o qué te motivo a comenzar en el mundo audiovisual?

Yo no tenia la visión de estar aquí, ha sido accidentado, no un error, pero ha sido a través de la experimentación. De pequeño en el D.F. tuve una formación plástica con diversas técnicas, pero fue en Oaxaca donde comencé a consumir muchas  imágenes en libros y películas, siendo El Pochote un lugar muy importante porque funcionó como acervo para acceder a obras de todo el mundo.  Desde ahí tenía metido en la cabeza que quería hacer cine, razón por la que me vine a buscar estudiar cine en el D.F. Sin embargo fue muy difícil pues yo no había tenia la orientación necesaria para acceder a estas escuelas. Aún así trate de prepararme con talleres y ahí fue dónde tuve acercamiento para usar cámaras, conocer la edición, escribir un guión y cómo realizar un cortometraje.

De todos modos no pude entrar a la escuela de cine. Pero por otro lado fui aceptado en la UNAM Xochimilco y entré a la carrera de Diseño Gráfico aún cargando un poco con la frustración de no poder hacer cine, lo cual me ayudó porque en clases fui muy autodidacta pues los contenidos de las clases de tronco común ya los conocía.

Ahí comencé a usar photoshop, illustrator y ya comenzaba a hacer experimentos. Sin embargo, me sentía estancado con ese conocimiento, sentía que era lento, y continué alimentándome de información, tecnologías y autores. Con el video empecé con un error, yo necesitaba hacer una serie de fotografías para una clase, mi idea eran imágenes abstractas de luces neón como las de Wong Kar Wai, o algo como las luces de la ciudad en el D.F. eso se volvió una obsesión. Hice varias series fotográficas con objetos como espejos y discos. Al momento de ver las fotos y revisar la secuencia me di cuenta que tenían movimiento y pensé “esto es un cortometraje o es un stopmotion”. Me di cuenta que no tenía contenido narrativo como el cine, era sólo imagen.

En la carrera aún no estaba en clases de video, no conocía premier, o aftereffects, lo que hice fue simplemente meter las fotos en un powerpoint con intervalos de tiempo cortos. Además, en ese momento yo comenzaba a mezclar con música techno y pues decidí pedir un espacio, un claustro: el Salón de Gráfica Monumental ahí en la UAM, también pedí tres proyectores, me lleve unas bocinitas, me puse a tocar mi música y proyecté los videos de powerpoint. Me di cuenta de que si bien el audio y los videos eran aleatorios e independientes al hacerlos juntos había algo simbiótico, no competían. Muchos maestros empezaron a llegar y hablaron bien de mi trabajo, incluso otros alumnos, en ese momento siento que llegué a una parte diferente de lo que pretendía que fuera una exposición de fotografías.

Luego después de esto comencé a investigar cuál era el modo correcto de hacer de estas secuencias de imágenes en un video y convertirlo en un clip. En ese momento yo comencé a ir a fiestas de música electrónica y a consumir sustancias psicotrópicas. Algo bien importante en el trabajo posterior fue la sinestesia,  a esto colaboró el ambiente en el que estaba metido: muchas luces de neón y música,  de ahí vienen las experiencias sinestésicas con cosas que pasaban dentro de mí,  en mi cabeza. Quizá es raro decirlo pero fue en conjunto con estas sustancias lo que me abrió muchas puertas para poder concebir la imagen de otra manera.

Ahí me di cuenta que se atraían más las imágenes que tenía dentro de mi cabeza que lo que podía copiar del exterior con técnicas como el  dibujo, la pintura o con la fotografía. Me dejé llevar por un proceso de introspección y me obsesioné en intentar plasmar esto que veía adentro de mi. Decidí hacer mas experimentación y buscar mas tutoriales.  También comencé a conocer el trabajo de otros videastas y comencé a inspirarme en ellos, uno de ellos es Chris Cunningham, el mejor de todos para mí.

Siempre he estado buscando hacia dónde quiero llegar, aunque la verdad, todavía sigo muy ambiguo con esa dirección, a pesar de esa duda, decidí generar un concepto y me fui por el Cubo. Para mí este representa una evolución muy cabrona. Por ejemplo, yo aún no logro asimilar como el humano entendió la geometría , desde el punto luego la línea, los planos y luego el volumen. Para mí,  el cubo  es un ícono de la sapiencia humana, es algo que no existe en la naturaleza y aun así es tan real y con esa figura podemos crear cualquier otra cosa, es para mi como el átomo de la imagen en  el 3D.

¿Qué herramientas utilizas en tu trabajo?

Utilizo herramientas que he aprendido a utilizar a través de los años, pero prefiero a veces no limitarme a la herramienta prefiero pensar el trabajo como un proceso.  En cuanto al material físico una herramienta es la computadora pues me permite traducir la imagen desde como la concibo hacia la realidad. De ahí mismo se derivan los softwares, que cada vez son mas especializados, pero también hay muchos softwares que hacen lo mismo, por eso yo digo que es más importante conocer el proceso. Las herramientas están ahí pero depende más de saber cómo funciona cada una de ellas y de cuáles son las posibilidades que te ofrecen. Yo estoy optando por trabajar con interfaces que se adaptan mejor con el control de mis dedos. Otras herramientas, que son de salida, a diferencia del papel, son los proyectores y las pantallas, y además otro elemento más son las bocinas, evidentemente son para el audio.

Mi trabajo  en general ya está basado en procesos digitales, yo no tengo nada en contra de los procesos análogos, yo los realicé, pero me decidí por hacerlo todo digital pues aceleraba un poco el proceso, aun así,  hay veces en que todavía los combino, algo empieza con la mano y se continua con lo digital. Hay gente que piensa que todo lo hace el software, es como las cámaras digitales que la gente dice que se exponen solas, pero primero está el concepto y el dominio de la técnica.

¿Para ti qué es tomar una decisión?

Para mi una decisión es un camino, porque hay miles de caminos para llegar a un solo resultado que necesito y finalmente tengo que tomar la decisión de cuál voy a seguir, es decir, por qué proceso me voy decidir pensando en: qué quiero decir, a qué quiero aludir.

Una decisión viene desde el concepto, desde saber qué es lo que quieres hacer, para qué lo vas a hacer, para quién, en qué medio lo vas a hacer  y por qué rutas piensas llegar a él, de nuevo, el proceso, creo que eso viene de mi formación como diseñador.  En mi caso junto mucho conceptos de arte y de diseño, nunca los he separado no veo una diferencia clara entre ellas y prefiero estar jugando entre las dos. En este caso, una decisión puede afectar todo el proceso, pero si el proceso tiene orden hay soluciones y salidas. Para mí la experimentación se trata de eso, de tomar distintas decisiones, para llegar a distintos resultados, aún sin saber qué es lo que va a pasar, pero después ya vas a aprender de eso. Por el momento yo sé que tengo que tomar otras decisiones que me lleven a otros lenguajes para no quedarme estancado, para no seguir repitiendo los mismos paradigmas una y otra vez.

¿Cómo te distraes?

De un chingo de formas. Una de ellas es el trabajo, no me gusta ser petulante y decirle arte, el trabajo es uno de mis mayores distractores porque para mi ahí hay catarsis. Durante mucho tiempo estuve clavado con ideas muy fatalistas, muy existencialistas y me la pasaba pensando, ahora con la imagen aprendí a liberarme, a dejar que mis sentimientos sean lo que me guíe y eso es lo que me distrae de estar tan clavado en la razón, en la lógica, en la moral, en las cosas cotidianas. Me distraigo saliendo de fiesta, consumiendo sustancias que me den otras perspectivas y que me permitan pensar en otras dimensiones. Creo que todo tiene que ver con un mundo interno que está lleno de  todo lo que me molesta de fuera,  me distraigo también viendo más arte, más cine, yendo a exposiciones y haciendo deporte.

¿Cuál es tu comida favorita?

De Oaxaca siempre extraño una tlayuda, pero hay algo más, algo que mi madre prepara, está cagado pero es la salsa de carne frita, eso me trae muchos recuerdos de cuando vivía en Oaxaca. Otro platillo es definitivamente la cochinita pibil, eso me recuerda cuando vivía de niño en el D.F.

¿Qué película recuerdas de tu infancia?

Siempre vi muchas películas, no viene a mi mente una sola, solo puedo decirte que mucho de Disney: Fantasía, Dumbo, El rey león, El libro de la selva… cosas  que se quedan en una esfera muy rosa de la vida.

Pero si recuerdo la primera película en que me dije “¡¿qué pedo?!” Y esa fue Trainspotting, yo tenía apenas 11 años, creo que de ahí empezó a cambiar todo, comencé a preguntarme qué es la música y qué son las drogas. Me gustó tanto que busqué por todos lados para conseguir el soundtrack.

¿Qué es el tiempo?

Para mí eso es algo muy complejo, es sobretodo una duda. No lo puedo concebir, siento que depende mucho de la perspectiva, es subjetivo. A veces está a mi favor como cuando estoy trabajando pero otras veces es una frustración porque me puedo llegar a sentir encerrado en sus limites, también puede ser libertad porque me ha traído ritmo para hacer música, para hacer imágenes. Muchas veces el tiempo me dejar jugar con él para mostrar lo que yo tengo dentro de mí cabeza. El tiempo es algo que no se acaba, es infinito, yo me acabo él no.

¿Has pensado en fracasar?

Claro, todos los días,  es algo que tengo en mi vida muy a menudo, pero no por eso lo dejo de intentar. A veces me pongo metas altas y no las logro pero no importa, el fracaso es algo de lo que tengo que aprender. Por ejemplo yo vengo de una escuelita en la prepa en la que me enseñaron que todo era mi culpa, que no había nada que pudiera cambiar, que si había algo bueno era por mí y si había algo malo también, entonces, tengo que aprender a lidiar con esa frustración.

Creo que la frustración me ha ayudado a ser perseverante, a no repetir, y por más que fracase siento que la voluntad humana es más grande y si las ganas de hacer las cosas siguen, pues me vuelvo a parar aunque me partan mi madre y me vuelvo a parar, sé que en mi vida voy a fallar en miles de cosas pero sé que también voy a triunfar en otras miles. Es un equilibrio que hay que tener y nunca bajar expectativas.