Cultura, remezcla y sostenibilidad. La perversión de la sostenibilidad cultural o las mentiras neoliberales sobre la cultura en la sociedad-red

Vaya por delante que estas letras no defienden en absoluto el acto de piratería por el cual un sujeto se lucra a partir del trabajo ajeno, arrebatándole el fruto económico de su fuerza de trabajo. Dicho lo cual, no deja de ser llamativo que el pensamiento neoliberal contradiga toda práctica de sostenibilidad sea tecnológica, medioambiental o económica —anteponiendo criterios de competencia y crecimiento, por encima de aquellos como cooperación, solidaridad y sustentabilidad—, sin embargo, ante la situación del hecho cultural en pleno s. XXI, este tipo de pensamiento socioeconómico se aferra a una consigna perversa y muy paradójica: la cultura se acabará si se prosigue con el proceso de supuesta explotación y expropiación de los productos culturales por parte de los millones de internautas que, en un acto de sabotaje cultural —para el pensamiento neoliberal es sólo eso: sabotaje—, se descargan o intercambian archivos digitales de contenido musical, audiovisual, literario…, en definitiva, de contenido cultural. Es decir, según este marco conceptual, la dimensión cultural se convierte en un terreno acotado y finito que ante la mala praxis social terminará por extinguirse: ya no habrá ni crecimiento ni un contexto para desarrollar de manera sostenible.

Doy paso a intentar explicar la perversión y paradoja del asunto: parece ser que la preocupación no es la esquilmación de recursos naturales (como es el caso del coltán, ese mineral metálico que permanece en el centro de conflicto bélico congolés, pero de proyección e implicación internacionales) que favorece el (hiper)desarrollo tecnológico de cualquier dispositivo móvil de hoy día. Estos dispositivos son uno de los vehículos más usados en la actualidad para transportar ideas culturales. Pero parece ser que el problema de la sostenibilidad para el pensamiento neoliberal no es este. Tampoco lo es el hecho de la potenciación del consumo hasta límites obscenos y su consecuente y, ya bien conocida, superproducción acelerada (sea tecnológica o de cualquier otro tipo) en plena huida hacia adelante, la cual camina directa a una meta también muy bien conocida: la subyugación terminal y extinción final de recursos naturales vitales. No, este hecho tampoco es el problema más grave de sustentabilidad en nuestra sociedad según la dejadez del pensamiento político-económico dominante. Y tampoco sería la falta de sostenibilidad política, o lo que es lo mismo, la descentralización de poder y su necesaria democratización. Al contrario, las estrategias políticas neoliberales, beneficiadas por un falso laissez faire, ayudan a la concentración del poder político en pocas manos. Una vez más, para los impulsores de este pensamiento aquí no hay problemas de sostenibilidad.

Pero sí, desde ciertas esferas que controlan la hegemonía política, hay un tremendo problema con la generación de escasez en el hecho cultural en el siglo XXI. Desde las grandes corporaciones mediáticas, apuntaladas por los poderes gubernamentales (y viceversa), se lanza la idea de que la cultura se acabará a causa de una explotación perversa. Cuando lo perverso realmente es que desde esa esfera política-económica hegemónica (custodia de los TRIPs y promotora de leyes como SOPA y de acuerdos como ACTA) se desliza la idea de que el hecho cultural obedece a una lógica que no es tal, que no es otra que plantear que la producción cultural obedece a una lógica de escasez (Martínez, 2014), es decir, que los objetos culturales sean películas, canciones, libros, etc., son productos finitos. Que están limitados, incluso se acaban y compiten entre ellos. Hay un pequeño detalle que pasan por alto: hoy la producción cultural se traduce en muchas ocasiones en producción digital. En otras palabras, la producción cultural está soportada en archivos digitales (esas películas, canciones, libros, etc.). Los archivos digitales por naturaleza se pueden reproducir de manera infinita y con calidad óptima, así que sólo una lógica (perversa) de “sostenibilidad” obligaría a limitar el número de copias o reproducciones. Es evidente que esta perversión del sistema imperante de limitación de la producción cultural nada tiene que ver con la intención de hacer una esfera cultural sostenible. Al contrario, si las ideas tienen naturaleza de reproducción infinita e inagotable es necesario fomentar este tipo de relación cultural: fomentar que las compartamos, que combinemos y remezclemos ideas. En definitiva, que potenciemos algo tan natural como el aprendizaje compartido y colaborativo. En ello se basará la sostenibilidad de la cultura en la época de la sociedad-red. Sostenibilidad basada en el equilibrio necesario entre dos derechos fundamentales, expresados claramente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su punto 27: por un lado, está la necesaria idea de que “toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora”, pero en el otro lado de esta balanza cultural nos encontramos con la no menos necesaria idea de que “toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”. Es decir, creación cultural y acceso a la misma garantizados. Sólo a través de técnicas que permitan una apertura de la cultura se favorecerá la sostenibilidad de la esfera intelectual. Al igual que la sostenibilidad política –que en este caso es sinónimo de cultura- se logra con la apertura, la democratización y la descentralización del poder.

Referencias.

MARTÍNEZ, Fernando. 2014. Copyright y Copyleft. Modelos para la Ecología de los Saberes. Aconcagua, Sevilla (España).

 

Para citar este artículo: Escaño, C. (2017). Cultura, remezcla y sostenibilidad. La perversión de la sostenibilidad cultural o las mentiras neoliberales sobre la cultura en la sociedad-red. Iberoamérica Social: revista-red de estudios sociales VII, pp. 31 – 33. Recuperado en http://iberoamericasocial.com/ cultura-remezcla-y-sostenibilidad-laperversion-de-la-sostenibilidad-cultural-o-las-mentiras-neoliberales-sobre-la-cultura-en-la-sociedad-red/