Construcción de ciudadanía global con mujeres rumanas en Andalucía

downloadpdfLa educación, en su ámbito social, parte de la reflexión sobre la visión o imagen del otro/a, cuestionando los modelos de desarrollo establecidos históricamente que han basado su prioridad en una concepción económica, sin tener en cuenta el enfoque humano como alternativa que pudiera dar solución a los problemas que acontecían. El compromiso desde el ámbito educativo es apostar por un desarrollo humano; con un discurso sobre la racionalidad abierta y dialógica, entendida como proyecto de construcción conjunta, participativo. Por lo tanto, como proyecto de formación de nuestros ciudadanos, donde el diálogo y la comunicación se ha de ir potenciando en espacios de verdadera realización colectiva, haciéndonos visibles todos y cada uno de los que conformamos la sociedad (Limón, 2000).

A partir de este enfoque desarrollamos un proyecto denominado LALERA TOI, financiado con el programa LEONARDO DA VINCI (Comunista vocacional Training Programe), entre Rumania y España, concretamente la comunidad andaluza. El objetivo de dicho proyecto es facilitar la vida cotidiana de las mujeres rumanas que viven en Andalucía. En el proyecto LALERA apoyamos la consolidación de red entre las personas rumanas que han venido a Andalucía a continuar su proyecto de vida, favoreciendo el fortalecimiento del individuo dentro de la colectividad.

En el modelo social capitalista de nuestras sociedades occidentales se silencian las voces y acciones de las personas para darle credibilidad y poder al mercado. En esta era postmoderna el pensamiento pierde su sentido, para ejercer la violencia desposeyéndonos de saber y conocimiento. Como cita Leff, E. (1998, p. 102), “…la pérdida de ideas, la falta de perspectivas de acción…impone esta estrategia de silencio….pasamos a la impotencia histórica de soñar…”. A través de la educación debemos aportar soluciones y utopías inédito viables que desde principios éticos posibiliten el reconocimiento del otro/a. Este reconocimiento es un compromiso como ser humano. La construcción racional y compleja de nuestra realidad nos aporta una perspectiva intercultural necesaria para dotar a las personas de otras visones del mundo, necesariamente el ámbito universitario debe participar en dicha construcción a través de proyectos que cuestionen y posibiliten el pensamiento complejo, como es el caso del proyecto LALERA.

Justamente, la interculturalidad es un modelo que sostiene la necesidad de un nuevo marco de relaciones más democráticas y más justas para todos los seres humanos. La interculturalidad parte, por tanto, de la afirmación de las interinfluencias diversas entre colectivos culturales que, manteniendo sus identidades propias, las hacen evolucionar positivamente. La causa de esta multiculturalidad es la inmigración, además de factores como el pluralismo de identidades culturales, el pluralismo de identidades nacionales, la transnacionalidad y la globalización.

Las razones que influyen en la decisión de emigrar, pueden ser la búsqueda de trabajo, necesidad de tener una calidad de vida digna por vivir en una situación que atenta contra la integridad de la persona, mejorar la situación familiar o reencontrarte con ella.  Emigrar significa desplazarse desde el lugar de origen a otro de destino para iniciar un nuevo proyecto de vida, a pesar de tener una vida con la que la mayoría de las personas están bien. Podemos observar una gráfica siguiente los datos de las mujeres rumanas que decidieron venir a Andalucía por motivos económicos pero también por su situación general, por la necesidad de cambiar unas circunstancias personales que les oprime. Por ello, la búsqueda de la promoción personal se señala como uno de los principales objetivos de la mujer rumana con la que trabajamos en este proyecto. La muestra con la que se ha realizado se conforma a partir de un cuestionario cumplimentado por 100 personas, cuarenta y tres mujeres y cincuenta y siete hombres, siendo la distribución muestral por provincias la siguiente: Almería cuarenta y seis, Granada nueve, Málaga diez y Sevilla treinta y cinco.Tabla 1Figura 1: Tabla de nivel escolar de los hombre y las mujeres que viven en Andalucía.

La cualificación de las mujeres rumanas se centra en general en la búsqueda de promoción personal. Son mujeres que tiene una trayectoria de “ruptura” ya en sus países de origen y no quieren plegarse a aceptar determinados convencionalismos, quieren ser protagonistas activas de su propia vida y eligen salir de su país de origen y probar otras alternativas. En muchos casos también ayudan económicamente a sus familias. Podríamos decir, que se trata de proyectos migratorios individuales, mujeres con mucha cualificación profesional o con estudios superiores. Por ello, la educación como fenómeno político necesariamente tiene que acompañar el proceso de inclusión de las personas que emigran, desde una perspectiva pedagógica que realice una acción educativa para favorecer el multiculturalismo desde las capacidades de la persona. La educación para el desarrollo humano,  a través de proyectos educativos que nazca de valores en política educativa que se sustenten en actuaciones globales, intersectoriales, centradas en remover aquellas barreras que obstruyen la inclusión, vulneran derechos esenciales de los que las personas.  Generalmente, las personas que emigran son las que poseen más recursos, a nivel formativo y en determinados casos también económicos, como hemos cementado en el caso del proyecto LALERA. La educación se hace necesaria como forma facilitar desde nuestras instituciones educativas, una conciencia crítica al modelo de sociedad occidental (Sierau, 1992), de manera que patrimonio cultural de los oprimidos, por ello las experiencias de las personas inmigrantes no queden ocultas entre las experiencias culturales y vivenciales de la cultura dominante que les acoge y puede llegar a desvalorizarlas y no ser comprendidas.  Según Freire (1989:157) la ideología emancipadora, “se caracterizaría por desarrollar “sujetos” más que meros “objetos”, posibilitando que los “oprimidos” puedan participar en la transformación socio histórica de su sociedad”. La educación para el desarrollo humano necesariamente tiene que reconocer erigir a las personas evitando ser cómplices de estrategias de exclusión. Desde la política de la educación debemos acercarnos a una convivencia que conjugue justicia universal, pertenencia a una comunidad más o menos amplia y compromiso, ya que todas las culturas son plurales y dinámicas e interaccionan unas con otras, dejando a un lado el pensamiento antropocéntrico que limita la visión del inmigrante como una mujer que no tiene nada. Así, la institución debe favorecer la adecuación de las políticas de reducción de la pobreza hacia el desarrollo de capacidades para la inversión social que garantice un desarrollo humano sostenible. La educación superior puede y debe realizar proyectos educativos y de investigación que tenga la carga ideológica para construir procesos educativos que favorezcan el desarrollo de la ciudadanía global.

Referencias

Freire, P. (1989). Alfabetización. Lectura de la palabra y lectura de la realidad. Barcelona: Paidós.

Leff. E. (1998). Saber Ambiental: Sustentabilidad, Racionalidad, Complejidad, Poder México, Siglo XXI/UNAM/PNUMA. Tercera edición revisada 2002.

Limón, D. (2000). Pedagogía Ambiental: Propuestas de Cambio para una sociedad comprometida. Barcelona: PPU.

Sierau, R. (1992). El Planeta en la Encrucijada. Gastos militares, Sociales y Crisis Económica. Barcelona: Ed. Icaria.

Para citar este artículo: Valderrama, R. (2015). Construcción de ciudadanía global con mujeres rumanas en Andalucía. Iberoamérica Social: revista-red de estudios sociales (IV), Pp. 35-37. Recuperado de: http://iberoamericasocial.com/construccion-de-ciudadania-global-con-mujeres-rumanas-en-andalucia