Colonialidad, Estado Y Descolonización. Conversando con Félix Cárdenas, vice-ministro de descolonización sobre el proceso boliviano

downloadpdfPor Boris Ramírez Guzmán

Extraida de: http://www.minculturas.gob.bo/
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Félix Cárdenas, indígena aymara boliviano, posee una larga trayectoria como dirigente sindical y de lucha por los derechos indígenas en Bolivia. Es Licenciado en Ciencias Jurídicas, es académico e investigador en constitucionalismo y pueblos indígenas. En la actualidad ejerce de Viceministro de Descolonización, dependiente del Ministerio de Culturas del Estado plurinacional de Bolivia.

A través de esta entrevista Félix Cárdenas comparte una reflexión crítica del camino de la descolonización en Bolivia y las dificultades políticas en este proceso. Para ello pone de relieve los conceptos de identidad, interculturalidad y el poder introyectado del colonialismo en la sociedad boliviana.

Iberoamérica Social: Para comenzar Don Félix, me gustaría que nos pudiese explicar cómo el Estado Plurinacional de Bolivia entiende el proceso de descolonización. ¿Qué significa esa consigna de “Descolonizar desde el Estado”?

Félix Cárdenas: Primero para comenzar, es importante decir que el tema de la descolonización no es una propuesta del gobierno, es una propuesta discutida desde los movimientos sociales desde décadas atrás.  Quizás una fecha importante en ese sentido es 1973, con el manifiesto de Tiahuanaco de los pueblos indígenas, a partir de donde se desarrolla una discusión política e ideológica desde los mismos pueblos indígenas. Mientras esta discusión crecía y se intensificaba, también teníamos presente la crisis de la democracia, una democracia que tal como se presentaba no nos daba respuesta. A pesar de ello, era una democracia en la cual había apostando la clase obrera, había apostado la izquierda tradicional y ya para 1985 esta situación estaba en declive.  De esta forma, también caían las propuestas de izquierda, las propuestas de la democracia pactada que hubo en Bolivia. Mientras, por otro lado, emergía el movimiento indígena con otras propuestas.

En 1992 es el año en que los movimientos sociales y los pueblos indígenas deciden irrumpir en la política a partir de sus propuestas, teniendo en cuenta que ya la izquierda y el movimiento obrero habían acabado con su camino, y esto está muy relacionado con la caída del muro de Berlín. El muro y su caída, ha sido muy importante para los pueblos indígenas, porque en primer lugar nos ha permitido desarrollar una discusión política e ideológica entre el movimiento indígena y la clase obrera para buscar los nuevos caminos, entendiendo que la revolución por vía obrera había sido bloqueada por el neoliberalismo y la democracia. Entonces es aquí donde el movimiento indígena interpela a la clase obrera, como una especie de descolonización de los movimientos sociales, los interpela cuestionando su vanguardismo, cuestionando su economismo, cuestionando todo aquello que el marxismo-leninismo había instaurado. Es a partir de eso que el movimiento indígena comienza a discutir cómo debería ser un gobierno indígena, y es ahí, donde se discute la necesidad de la descolonización. No podemos construir algo nuevo si no trabajamos en el fortalecimiento de la identidad, porque proyectar identidad es la clave, aquí es donde la discusión de la identidad se convierte en el fundamento de la cuestión política e ideológica.

Lo que realiza el gobierno del MAS, es recuperar estas discusiones e institucionalizarlo. Ya en las conversaciones de la asamblea constituyente discutimos la necesidad de la construcción de un Estado Plurinacional, pero también definimos que no podíamos levantar un Estado plurinacional si no construíamos una sociedad plurinacional, y esa sociedad plurinacional no podría ser tal, sino desarrollamos previamente un profundo proceso de descolonización. El concepto de descolonización invita a entender que toda institucionalidad del Estado es totalmente colonial y colonizante: la educación, la religión, las fuerzas armadas, la policía son totalmente institucionalidades coloniales y colonizantes. Entonces la descolonización implica desnudar, en primer lugar, este Estado colonial, visibilizarlo, evidenciarlo y solo así podemos ponerlo en crisis. Por tanto, puede decirse que se trata de colocarlo en crisis para que así, a partir de eso, se busque su transformación. Es por eso que el artículo 9 de la nueva Constitución, da a entender que como condición en la construcción de un nuevo Estado Plurinacional está la descolonización, entonces por eso ya tenemos un vice-ministerio de descolonización, que debería haber sido un ministerio, pero también entendemos que dentro del gobierno tenemos muchos baches instituido desde la lógica colonial como la mayoría de los ministerios. Por eso el presidente nos dice que no se puede descolonizar el país, no se puede descolonizar la sociedad si primero no hacemos la descolonización de la institucionalidad, lo que implica los ministerios, las gobernaciones y todo eso.

IS: Pensando en ese mismo marco de proceso de descolonización y cómo se proyecta como un papel del Estado, ¿cuál es la cabida que tiene la interculturalidad en este proceso?

FC: Bueno, no podrá haber una sociedad plurinacional si no hay primero Interculturalidad. Interculturalidad que son las relaciones igualitarias que tienen que haber entre las diferentes identidades, no solo en los pueblos indígenas sino también en la clase obrera y en la sociedad que ha sido construida desde la fundación de Bolivia. Pero tampoco puede haber interculturalidad si no hay Intraculturalidad, ese es un tema fundamental. ¿Intraculturalidad qué quiere decir? Es la forma, la capacidad  de valorarnos como somos; por la forma de la educación colonial, de la sociedad colonial hemos aprendido a desvalorizarnos,  pretendiendo ser lo que jamás llegaremos a ser, y ese es el pecado original de todos los países, pretender ser similar a Europa, negarse y ser lo que jamás lograremos ser. Aquí ese tipo de país es el que fracasó, aquel que no quiso valorar su identidad, su propio ser, su cultura y pretende europeizarse, ese tipo de país fracasó y por eso se refunda y hay asamblea constituyente.

Por eso Intraculturalidad es la base; no puedes pedir que el otro te respete si tú primero no te respetas a ti mismo, si no reconoces tu identidad y no te afirmas en ella. Cuando te afirmas en tu identidad podrás desarrollar interculturalidad en igualdad de condiciones. Entonces en la interculturalidad su base es la intraculturalidad, porque así podemos ver el camino para construcción de la sociedad plurinacional. Así lo entendemos, en esta línea estamos trabajando en el reconocimiento de nuestra identidad, para revalorizarla, rescatarla, fortalecerla, para proyectarla como el cimiento de la sociedad que buscamos.

IS: Entonces, teniendo en cuenta este marco y entendiendo los procesos de descolonización, de interculturalidad e intraculturalidad, ¿cómo el Estado piensa, por ejemplo, temas como justicia, economía, conocimiento, etc.?  

FC: Bueno la Constitución ya nos da el camino, lo que se trata ahora es implementarlo y eso no es fácil, son 500 años de colonialismo. Es por eso que nosotros trabajamos como Vice-ministerio de Descolonización en un territorio concreto llamado “Peñas” donde pretendemos rescatar, restituir e visibilizar la justicia indígena, es decir, nuestra propia justicia. La vida cuenta que la justicia ordinaria basada en la homogenización es una justicia ya fracasada también, y no se trata de cambiar jueces y fiscales sino de la formación profesional de ellos. Entonces la justicia indígena tiene que ser la base para construir una justicia igualitaria de todos, la justicia, la educación, etc. es totalmente colonial y colonizante. Nos siguen enseñando valores y principios de Europa, una historia oficial que no es la verdadera, entonces tenemos que hacer nuestra educación.  Es por eso que hay una ley educativa Aveliño Siñañi – Elizardo Pérez, que nos habla de la educación productiva, y esta educación productiva que tiene que ver con saberes y conocimientos de cada lugar, de cada territorio, entonces debe traducir una nueva educación, en la construcción de una nueva currícula que parta del fortalecimiento de nuestra identidad y del rescate de los saberes.

Entonces, tras crear una nueva justicia, una nueva educación, revisar los temas relacionados con la religión, ahora somos un nuevo Estado, que además es Laico. Antes era obligatorio casarse frente a un cura, bautizarse, etc., y hoy la constitución dice que somos un Estado Laico, lo que da una especie de marco democrático a la espiritualidad. Ya no es obligatoria la religión católica, ahora puedes ser musulmán, se puede ser de todo y no es una obligación, es una opción. Eso da pie a que como el vice-ministerio  podemos realizar en cada lugar, en cada departamento,  matrimonios colectivos en base a nuestra identidad con nuestros propios sacerdotes, que además son dualidad, son masculino y femenino, y no es individual como en la iglesia católica.

IS: ¿Ese tipo de matrimonio también tiene legalidad jurídica o solo espiritual?

FC: Se hacen matrimonios espirituales, que no son obligatorios para el Estado, la religión católica no es obligatoria para el Estado, lo que si tiene reconocimiento para el Estado es el matrimonio civil, en este sentido un matrimonio espiritual es un reconocimiento frente a la comunidad y un matrimonio civil un reconocimiento frente al Estado.

Entonces al intentar lograr la descolonización en todos los niveles, en temas como la descolonización de las fuerzas armadas, necesitas fuerzas armadas, más pueblo, unas fuerzas armadas que tomen otros valores, conceptos patria, soberanía. Es decir, ya no necesitamos unas fuerzas armadas con el tema del enemigo interno que anda prendido a los servicios de Estados Unidos. Es una tarea ardua, la descolonización atraviesa todos los niveles, absolutamente todos.

IS: ¿Cómo se piensa la descolonización y sobre todo la interculturalidad con aquella población Boliviana que se autodefine como mestiza?

FC: Eso ha sido un gran tema de discusión, porque en Bolivia no está reconocido lo mestizo, aunque hay quienes quiere asumirse como mestizos. Para muchos de nosotros lo mestizo es una nación en construcción, allá ellos si logran consolidarlo. Lo mestizo es tan peyorativo porque era la última grada de toda la estructura que se ha hecho, blanco, criollo y el mestizo es el ultimo en tener derechos, pero para esos tiempos probablemente era un privilegio.  Hoy lo mestizo es tan peyorativo, aquí eres aymara, eres quechua o eres guaraní, o simplemente no eres boliviano. Entonces lo mestizo no es una discusión, lo mestizo no es una cuestión, pero claro que hay un segmento de la sociedad que quiere asumirse como mestiza. En los censos que hacemos no se pone la opción mestiza, eres aymara, eres quechua o simplemente eres boliviano.

IS: ¿Y hay Blanco?

FC: No, no tampoco. No hay blanco ni criollo, ni nada, por eso no puede haber tampoco mestizo, porque correspondería a esa gradación: criollo, blanco y mestizo.  Como no existe blanco ni mestizo, solo pueden ser bolivianos. Pero hay bolivianos que se adscriben, el tema de la identidad no es una cuestión de sangre, si fuera una cuestión de sangre, los dermatólogos deberían definir quienes somos. Es una cosa de opción política, hay gente que es blanca, que viene de la elite, pero se asume como aymara, se asume como quechua, entonces es más una cuestión de definirse en los fundamentos ideológicos, políticos que se tienen en los pueblos indígenas.

IS: Es curioso pensar en ese concepto, porque es un concepto tan poderoso, que por ejemplo en Chile es al inverso. El Estado chileno se preocupó tanto en definirnos como una nación mestiza que hoy hay una gran dificultad en que los chilenos se autoafirmen como indígenas.  

FC: Lo mestizo es un escape a la realidad, es un cliché que nos han creado para escaparnos de lo que somos por cualquier lado, por la vía del árbol genealógico se investiga, o por el lado de la violación, ambos somos de los pueblos indígenas. Lo otro es la negación de nuestro ser. En Bolivia manejamos o graficamos por ejemplo, cuando un caballo se cruza con un burro, lo que sale no es caballo puro, ni burro puro, es mula, ni lo uno ni lo otro, entonces es bastante peyorativo lo mestizo según nuestra concepción. Algo siempre somos, y si no somos nada hay que adscribirse a algo que tenga este país, pues tenemos una riqueza cultural e identitaria, muy variada y muy fuerte. Bolivia puede decir junto con Perú y Ecuador, tal vez, que podemos presumir de una riqueza cultural e identitaria por doquier, a diferencia de otros países. No somos modelos y no queremos ser modelo para nadie, como ni tampoco Cuba es nuestro modelo, ni Venezuela es nuestro modelo, no queremos ser lo mismo, y es ahí el tema de la interculturalidad, ser nosotros mismos.

IS: Y ahora, entendiendo que lo mestizo no es una categoría válida dentro del proceso boliviano por la carga peyorativa que ostenta, ¿cómo se integra la dimensión afro, que posee una otra historia?

FC: Lo afro ha sido un tema muy estigmatizado, estamos trabajando en eso, en reconocer y revalorizar esta cultura, de hecho en el 2015 está en nuestra agenda trabajarlo. Es muy complicado porque no lo conocemos bien, tienen que ser ellos mismos y tenemos que dar todas las posibilidades para que puedan valorizar su cultura. Pero en Bolivia algo me ha sorprendido, si antes de la llegada al poder de Evo Morales, era vergonzante ser aymara, ser indígena, vestirse con pollera, hoy podemos decir que ser indígena es casi un estatus, porque ahora ser amigo de un indio dirigente, ser amigo de un diputado indio es estatus para otros que no lo son. Puedes ver gente blanca caminando con alguno de los símbolos de gente indígena así como acercándose a su identidad. Entonces hemos ido superando un tiempo vergonzante, peyorativo que hemos sufrido con el colonialismo, y ese es un buen punto de partida, el orgullo de ser aymara, de ser quechua es algo muy vigente aquí en Bolivia.

IS: Otra cosa interesante que preguntar, que si bien Ecuador lo tiene, pero que en Bolivia parece que en términos estructurales es más radical, es esa vinculación con la Madre Naturaleza y el buen vivir, o sea el Suma Qamaña. ¿Cómo se articula esto con el proceso de descolonización e interculturalidad?

FC: Identidad no hay que entenderlo solo como ropa y música, sino también como potencia política e ideológica, y si lo es implica también poder para nosotros. Entonces es a partir de ese poder desde el que reconstruimos nuestros saberes. Decimos que si hay intraculturalidad habrá interculturalidad, por lo tanto habrá Estado Plurinacional, y ese Estado Plurinacional nos debe permitir el vivir bien, el Suma Qamaña, todo está encadenado. No es una noción académica, solo estamos recuperando lo que hacían nuestros mayores, el vivir bien, el vivir en respeto, el vivir en armonía , el vivir en comunidad que es la palabra clave, que implica reciprocidad y solidaridad.

IS: Entonces para comenzar a redondear, ¿podemos decir que no puede haber descolonización sin interculturalidad, y no puede haber interculturalidad sin intraculturalidad?

FC: Claro, interculturalidad implica intraculturalidad previamente, entonces intraculturalidad es la capacidad de descolonizarnos y asumirnos como somos, de ser lo que realmente somos. Por la forma de educación hemos aprendido a avergonzarnos de lo que somos, pero no solamente Bolivia sino el continente entero. Todos nos avergonzamos de cabecitas negras cuando vamos a Europa. Allá nos dicen que nos hacemos falsas separaciones diciendo él es indio, él es obrero y yo soy clase media, pero cuando vamos a Europa no nos dicen usted es indio, nos dicen usted es cabecita negra, y nos meten en una sola bolsa. Es ahí donde entendemos que para ellos somos todos una sola cosa, entonces nos hacemos falsas divisiones acá internamente, y eso tiene que ver con el colonialismo.

El Colonialismo ha penetrado tanto en nosotros, que no es una cuestión de decretos, de voluntad política de cada uno. Nosotros hemos trabajado mucho en esto, y no por orden de ningún gobierno, sino porque es parte imperativa de nuestro constructo de sociedad, de cómo queremos esta sociedad. Ahora vemos el tema del feminicidio, del racismo, de la discriminación es un tema vigente. Uno no es racista porque quiere, uno no es violento porque lo elige, es producto del constructo de un modelo de sociedad totalmente patriarcal, totalmente machista y racista. El pecado de todos los Estados nacionales ha sido su construcción, han construido un país en base al racismo y al patriarcado. Entonces no está en nuestra sangre ser violentos, ser machos, sino que en cada uno de nosotros estamos creando una bestia interior se expresa cuando se comenten actos de feminicidio, de racismo, entonces se trata fundamentalmente de la Educación, pero no de la educación de escuela, sino de la educación de la familia, y aquí tienen que ver mucho los medios de comunicación. Cuando los medios de comunicación superaran en número a las telenovelas y todas esas cosas que tienen muchos mensajes machistas y racistas, entonces podrías aportar mucho, entonces viene de familia. Viene de familia de criar un niño machista, de crear un niño discriminador, y eso tiene que trabajarse en las fuerzas armadas, en el servicio militar obligatorio, es tarea de todo el Estado de cómo transformamos la sociedad, de cómo creamos una sociedad no de iguales; jamás seremos iguales, en lo único que somos iguales es que todos somos diferentes, es asumir nuestras diferencias. Todos somos diferentes, pero con derechos iguales, entender eso es lo que nos va a costar, y es lo que debe incorporarse en la currícula educativa, debe abrir materias especificas sobre el buen vivir, partir de la interrelación pero en base a la intraculturalidad.

IS: Y para comenzar a cerrar, ¿cuáles cree que son los desafíos pendientes para continuar madureciendo el proceso de descolonización, interculturalidad e intraculturalidad hoy?

FC: Nuestro presidente ha hecho una primera parada de este proceso que es el 2025. El 2025 tendremos que parar y mirar para atrás y ver cuánto hemos avanzado, a eso le llamamos agenda 2025. Soñamos un 2025, yo como viceministro, sin racismo y discriminación, sin machismo y sin patriarcado; las mujeres dirán un 2025 sin violencia para la mujer; un ministerio de obras publica dirá un 2025 donde todos los bolivianos y bolivianas tengan vivienda; las fuerzas armadas que se conviertan en el brazo político, estratégico e ideológico de esta revolución. Veremos así a nuestras armadas, a nuestra policía, sin olvidar lo que han sido estas instituciones, su historia totalmente represiva. No se trata de venganzas justicieras, sino de construir a partir de todo lo que hemos vivido una sociedad, que no viene de estos parámetro marxista leninista, que viene desde nosotros mismos. No tenemos que aprender nada de nadie, solo tenemos que recuperar lo que siempre teníamos y lo habíamos olvidado.

Entonces los desafíos son esos, descolonización a todo nivel, pero ya agendar temas concretos de aquí al 2025, como por ejemplo matrimonios igualitarios para gente del mismo sexo que es un tema en discusión, como el de los Afro-bolivianos, el de las fuerzas armadas, etc.: cambiar toda la estructura de formación del profesional, del militar, que tenga contenido descolonizador, contenido anti machista. Esos son nuestros desafíos y no es mucho más, porque somos una sociedad demasiado conservadora, porque aquí tiene mucho impacto aún el tema de la religión, y tenemos que ver que es para nosotros en la construcción de una sociedad racista y machista un dios blanco, barbudo, europeo que nada tiene que ver con nosotros. Pero no por eso tenemos que hacer caer las iglesias ni matar obispos, sino recuperar nuestra espiritualidad, vigenciarlo y por eso el tema del Estado Laico es muy importante.

Nuestra revolución es muy importante, mucha gente viene de todas partes, para ver cómo es que los indios están haciendo una revolución, para ver cómo hay una revolución sin paramentaros previos, sin recetas europeas, Nuestra revolución no será exitosa si no está acompañada por otros procesos. Es por eso que realizamos la cumbre de descolonización continental y vienen hermanos chilenos, argentinos, ecuatorianos, colombianos entendiendo que también se hace necesario un proceso de descolonización continental, de construir la patria grande de Simón Bolívar, construir la integración continental el sueño del comandante Chaves, que para nosotros los indígenas no es más que restituir el grande Abya Yala. Siempre había habido la patria grande, el colonialismo lo ha cuadriculado, creando fronteras artificiales, haciendo creer que más allá de la frontera todos son enemigos, que más allá de Bolivia no nos quieren, y así, cada país ha construido estos límites artifíciales. Es la hora de romper estas fronteras, y comenzar un proceso de descolonización continental, donde todos podamos compartir lo que tenemos, donde nosotros como Bolivia podamos compartir la quinua, podamos compartir todo con los otros hermanos, y eso será la garantía que nuestro proceso en el futuro sea más sólido.

IS: Y finalmente una cosa que habíamos pasado por alto y quedó en tintero que es en relación a la lengua. ¿Cómo se insertan las lenguas indígenas y su revitalización en este proceso?  

En la constitución definimos la obligatoriedad de todo servidor público, hablar el idioma del territorio en cual trabaja, que si estás en la alcaldía o trabajas en la administración pública debes saber el idioma del lugar. Por ello se ha dado un plazo de tres años, venciendo en agosto del 2015, para que el idioma se convierta en una condición para acceso laboral o continuidad laboral. La gente que hasta esa fecha no haya aprendido el idioma del lugar en que trabaja puede ser despedida por no tener condiciones para trabajar porque le faltará el idioma. Porque no se trata sólo se revitalizar el idioma, sino se trata que toda la gente que hace uso del servicio público habla esos idiomas, y muchos que de los que son aymara y quechuas no entienden y necesitan traductor, entonces esto no es retornar al pasado sino es generar una relación más equilibrada con la sociedad.

Lo otro es que la educación está diseñada para aprender desde niños las lenguas originarias, y los que la saben para fortalecer. Eso no significa tampoco encerrarnos entre nosotros pues también está la obligatoriedad de aprender un idioma internacional que puede ser el chino mandarín como puede ser el inglés, por ejemplo.

Ya hay periódicos en lengua propia, la televisión ha incorporado programas en lenguas indígenas, las radios son mayormente en idioma aymara y quechua dependiendo del territorio donde se desenvuelva, entonces hay avances en esos términos.

Para citar este artículo: Rámirez, B. (2015). Colonialidad, Estado Y Descolonización. Conversando con Félix Cárdenas, vice-ministro de descolonización sobre el proceso boliviano. Iberoamérica Social: revista-red de estudios sociales (IV). Pp. 14-18. Recuperado de: http://iberoamericasocial.com/colonialidad-estado-y-descolonizacion-conversando-con-felix-cardenas-vice-ministro-de-descolonizacion-sobre-el-proceso-boliviano