Cambiar de partido político: nada nuevo bajo el sol. El caso de Las Casas.

Hoy en día, gracias a la cantidad de información que nos llega desde todos los medios de comunicación, podemos hacer un análisis y una crítica de lo que sucede en el mundo. Y nuestro tema favorito siempre es el mismo: política. Que si hay sobresueldos, que si cambio de partido político porque me da más beneficios o puedo continuar en la profesión, que si ahora denuncio a mi antiguo partido….Os suenan todas estas situaciones ¿verdad? Nos molestan ¿verdad? ¡Qué morro tienen! Pensamos.

Pero la verdad es que, nada nuevo bajo el sol. Os podría contar que desde la Antigüedad se viene haciendo pero, vamos a exponer un caso concreto, poco conocido de alguien MUY conocido. Me estoy refiriendo al Padre Las Casas. ¿El que defendió a los indios porque eran personas y no merecían ser esclavos? ¡Ese mismo! Pero y ¿qué pasa si os dijera que realmente no le interesaban los derechos de los indios? ¿Qué pasa si os dijera que realmente se escondían motivos económicos y políticos detrás de su discurso sobre la defensa del “buen salvaje”? Tristemente, la actitud hipócrita basada en términos económicos existía ya durante el siglo XVI.

Las Casas es más conocido como fraile que como encomendero. Más como defensor de los indios que como amigo de Diego Colón. Más como “político” del derecho indígena que como enemigo de la Corona de Castilla. Términos duros, pero reales. Veamos brevemente su historia.

Las Casas estudió teología en la Universidad de Salamanca, universidad donde Francisco de Vitoria impartía clase y donde pronunció uno de sus múltiples discursos sobre el derecho o no de los indios. Por entonces, Las Casas ya se había licenciado. Conocía la postura de Vitoria sobre los indios. ¡Incluso los Reyes Católicos estaban preocupados por su situación desde la llegada a América! Si había estudiado derecho en la universidad que se proclamaba vanguardia del derecho de los indios, ¿por qué tardó tanto en proclamarse a su favor?

¡Ah, claro!, se nos olvida que el padre de Bartolomé de Las Casas fue uno de los primeros colonizadores del Nuevo Mundo, y que como tal, le correspondieron unos cuantos indios para explotar la tierra y las minas de oro que le concedieron. Paradójico, ¿no?. Pero aquí no acaba el asunto. Su padre murió en 1500, por lo que Las Casas tuvo que hacerse cargo de las tierras y los indios que su familia poseía en el Caribe.

Allí comenzó a entrar en contacto con las órdenes que se dedicaban a evangelizar a los indígenas y cuando regresó en 1507 a Sevilla, le nombraron fraile. Aun así, continuó como encomendero (sí, esa institución en la que los indios tenían que retribuir obligatoriamente a “dueños” castellanos) y no se metió ni en la confección de las Leyes de Burgos de 1512 ni en las de Valladolid de 1513.

Entonces, ¿qué le hace cambiar?

En 1511, durante su estancia en el Caribe, se hace amigo de Diego Colón y participa como doctrinero en las expediciones que realiza el nuevo Almirante en el Nuevo Mundo.

En esta época estaba también Juan Ponce de León (enviado de Fernando el Católico y máximo hombre de confianza) , como gobernador rival de Diego Colón. Durante las expediciones de Diego Colón, expediciones donde cogen indios y los llevan a sus tierras a trabajar en régimen de encomienda basándose en los “Justos Títulos” y la “Guerra Justa”, Juan Ponce de León, propulsor de la defensa de los indios desde el punto de vista militar, se enfrenta a Diego Colón.

Al hijo de Cristóbal Colón, ya fallecido, no le debe hacer mucha gracia la idea de que alguien le dispute su gobierno y encima defienda a los indios, a los cuales podían esclavizar a placer si se ponían “tontos”. Así que encuentra una solución: propicia revueltas entre los indios. Siguiendo los Justos Títulos, ley predominante en América, los soldados de Juan Ponce de León masacran a los indios, hecho que denuncia Las Casas (recordemos que amigo de Colón).

Pero, ¿y cuál es el verdadero motivo de Las Casas para ponerse en contra de Fernando si era encomendero? Pues que había solicitado más indios para sus encomiendas. Y mientras que la propia Corona, el obispo Fonseca y Lope de Conchillos acumulaban más de 800 indios, Las Casas no pudo conseguir más que una nueva partida. En ese momento, reniega de sus posesiones y se erige como defensor de los indígenas.

Si buscamos la historia de Bartolomé de las Casas, veremos que nos aparece como una “persona que se da cuenta de lo que significa la encomienda” y renuncia por conciencia a ella. Pero, si leemos las fuentes primarias, podremos observar, que el dinero y la política ya mandaban desde entonces. Y cambiar de partido político era lo más fácil del mundo. Podríamos decir que “un indio bien vale un cambio de partido político”