Buenaventura entre el ayer y el hoy [1]

La realidad de violencia, despojo y hambruna en Buenaventura es latente, ya caminar por las calles, hablar sobre política, debatir sobre la pobreza, la desigualdad y la exclusión se ha vuelto un tabú. Por supuesto, el terror es cada vez más presente, ya la generación de fronteras invisibles y en particular las acciones de masacrar, descuartizar y torturar a las víctimas son el diario de la criminalidad. En Buenaventura se manifiesta lo que (Vega Cantor, 2012) reconoce como una cultura del dinero fácil, una política del narco y una sociedad de la impunidad, donde impera la utilidad por vivir así sea necesario pasar por encima de quien sea necesario.

Un panorama que refleja la inflexión más fuerte se encuentra al ser un proyecto fallido del capitalismo contemporáneo una tierra que tiene todo por dar y todo por construir, un lugar que no tiene nada que envidiarle a las grandes ciudades – dadas sus condiciones geográficas, sus bienes comunales y sus fuentes materiales e inmateriales; en Buenaventura existe nichos por investigar, escribir y proponer, pero lástima que solo sea el foco de inversión para generar programas asistencialistas y aplicar modelos hegemónicos que solo reproducen la crisis de acumulación del capital, el abaratamiento de lo político y el vacío líquido de lo público (Figueroa, 2016).

Es así que el ayer de Buenaventura constituía un imperativo por construir escenarios encaminados a hacer de la paz un imperativo moral, tal como era conocido en el argot popular “Tierra de Negros, Tierra de felicidad” esta enunciación era una clara demostración del diálogo cultural y de la idiosincrasia afrodescendiente al buscar construir una política deliberativa, crítica y en lo posible necesaria para generar caminos de resolución a problemáticas como la corrupción, la politiquería, el clientelismo y el triángulo del Poder, el capital y la guerra que tanto ha pervivido y se reproduce en la cotidianidad de los sujetos del puerto.

Los espacios socio- políticos, las asociaciones culturales y los grupos políticos alternos ha sido opacadas por los grupillos de bandoleros, gamonales y hacendados de la región, no resulta ser que al ser el puerto de mayor comercialización en Colombia – sea una de las regiones de mayor desigualdad social, criminalidad y violencia sistemática que abunda y atenta contra la vida, la paz y la dignidad de las comunidad de Buenaventura – Colombia.

Un ejemplo de ello, es el informe de Human RightsWatch[3] que señala “siguen siendo generalizadas las extorsiones por parte de grupos sucesores del paramilitarismo, los cuales surgieron tras un proceso oficial de desmovilización de organizaciones paramilitares de derecha implementado hace una década, que presentó graves falencias. Los habitantes siguen expuestos al riesgo de sufrir ataques si cruzan “fronteras invisibles” que separan los barrios disputados entre distintas bandas rivales. Los niños viven sujetos a la amenaza de ser reclutados y de sufrir violencia sexual, miles de personas han sido desplazadas y continúan ocurriendo secuestros y desapariciones con impunidad (Ferry, 2015).

Otro de los puntos que constituye la barbería del capitalismo según (Löwy, 2001) es el desbordamiento de la crisis ambiental, al ser un elemento de la crisis de la condición humana, dicha condición se articula con la pérdida de soberanía fluvial y portuaria que vive Buenaventura. Puesto que la complejización del fenómeno llego a ser visto a través de la propaganda mediática de la Alianza Pacifico, cuando considera que no existían condiciones materiales e inmateriales para hacer de Buenaventura la capital de dicha organización económico latinoamericana.

Bibliografía

Ferry, S. (04 de 03 de 2015). Colombia: nuevos asesinatos y desapariciones en Buenaventura. Recuperado el 02 de 02 de 2016, de Human Rights Watch.: https://www.hrw.org/es/news/2015/03/04/colombia-nuevos-asesinatos-y-desapariciones-en-buenaventura

Figueroa, J. J. (07 de 01 de 2016). Buenaventura, entre la violencia y la esperanza. El Nuevo Dia, págs. 34-36.

Löwy, M. (2001). La significación metodológica de “socialismo o barbarie”. Socialismo o Barbarie, 2(6) , 1-10.

Vega Cantor, R. (2012). Colombia and Geopolitics Today. El Agora USB, 12(2) , 367-402.

Notas

[1] Parte de este documento fue presentado para la apertura de la revista “Perspectiva y pensamiento global” adscrita al Instituto de Estudios Superiores en Ciencias Administrativas A.C (México).

[2] José Javier Capera Figueroa es Politólogo de la Universidad del Tolima (Colombia), Analista político y columnista del Periódico el Nuevo Día (Colombia) y del portal de ciencias sociales rebelión.org (España). Correo: [email protected]

[3]Para mayor información véase: https://www.hrw.org/es/report/2014/03/20/la-crisis-en-buenaventura/desapariciones-desmembramientos-y-desplazamiento-en-elhttps://www.youtube.com/watch?v=-2HW9FuxImY  – Es de señalar que son informes institucionales, de los cuales también el autor toma un grado de disidencia de carácter político y académico.